En un directo en redes sociales, el directivo indicó este viernes que su empresa tiene más de 3.500 trabajadores dedicados a la seguridad de los vehículos, un sector en el que su debut en 2024 generó una gran expectación tras los éxitos cosechados en su negocio principal, el de teléfonos móviles y otros dispositivos electrónicos.
Xiaomi colaborará con expertos de universidad e instituciones de investigación y establecerá también mecanismos de comunicación para "dialogar de forma regular" con los propietarios de sus automóviles, la prensa y el público general y "garantizar" así la "transparencia", apunta el portal de noticias local Sina.
Según Jing Lei, vicepresidente de la filial automotriz de Xiaomi y director general de su departamento de seguridad, el nuevo comité tendrá "poder de veto en todos los aspectos del desarrollo" de los vehículos, por lo que gozará de "considerable poder y responsabilidad".
El anuncio llega en la misma semana en que el portal de noticias económicas local Caixin publicó en exclusiva los resultados de la investigación de un accidente acaecido el pasado mes de octubre, en el que un conductor ebrio que circulaba a más de 200 kilómetros por hora a bordo de su sedán Xiaomi SU7 falleció después de que el vehículo se incendiara tras chocar con otro automóvil y un fallo eléctrico bloquease las puertas.
Según testimonios citados entonces por la prensa local, varios viandantes se aproximaron al vehículo y trataron de apagar el fuego y de abrir las puertas, llegando incluso a golpear las lunas con objetos para tratar de romperlas, pero el conductor quedó atrapado en su interior.
Meses antes, en abril, otro incidente similar -accidente e incendio de uno de sus eléctricos en una autopista del este de China, con tres fallecidos por no poder abrir las puertas- provocó un fuerte desplome de las acciones de Xiaomi, que a lo largo de los últimos doce meses han perdido casi un tercio (-32,7 %) de su valor.
Estos incidentes suscitaron además la respuesta de las autoridades chinas, que a principios de este mismo mes decretaron la prohibición de las manetas ocultas en las puertas de los automóviles, populares en los últimos años por su vistosidad y aspecto futurista, que a partir del año que viene deberán ser sustituidas por tiradores mecánicos tanto en el interior como en el exterior del vehículo.
El Gobierno del gigante asiático también prepara límites a la aceleración desde cero de los vehículos -área en la que los eléctricos han supuesto una revolución- o una mayor supervisión a los sistemas avanzados de asistencia a la conducción.