El centro señaló también que hubo varios heridos, sin especificar la cifra, en ese ataque que afectó a la zona de Al Jarn.
El Ejército israelí todavía no se ha pronunciado sobre el incidente.
El ataque tuvo lugar a pesar de la escalada entre Israel y Estados Unidos contra Irán, que mantiene a la población y las fuerzas armadas israelíes en alerta máxima por la constante llegada de oleadas de misiles de la República Islámica al país.
Sus muertes elevan a tres el total de víctimas mortales por ataques israelíes durante este fin de semana. Ayer sábado, una persona murió por la detonación de un explosivo lanzado desde un dron cuadricóptero israelí, que atacó a varios civiles al este del barrio de Zeitún, en la ciudad de Gaza.
Israel anunció el sábado que cierra "hasta nuevo aviso" los pasos fronterizos con la Franja de Gaza, entre ellos el de Rafah, en el marco de la operación lanzada contra Irán.
El organismo militar israelí que controla los territorios ocupados palestinos, COGAT, indicó en un comunicado que se trata de un "ajuste de seguridad" que no tendrá impacto en el acceso de ayuda humanitaria a Gaza, alegando que allí ya hay cuatro veces la cantidad de alimento necesaria, citando presuntos datos de la ONU que no están probados.
Casi a diario y pese a la tregua, Israel bombardea de forma esporádica o dispara contra palestinos que -alega- se acercan demasiado a las tropas replegadas en la línea amarilla, la demarcación no explícita en la que siguen apostadas y desde donde aún controlan militarmente más de la mitad del enclave.
De hecho, el número de gazatíes muertos por ataques israelíes desde la entrada en vigor de la tregua supera ya los 620, según datos recabados por el Ministerio de Sanidad gazatí.
Sanidad añade que desde la tregua del 10 de octubre de 2025 más de 1.600 gazatíes han quedado heridos por ataques israelíes.
Desde el 7 de octubre de 2023, cuando Israel lanzó su ofensiva contra Gaza en represalia por los ataques liderados por el grupo islamista palestino Hamás contra territorio israelí, más de 72.090 palestinos han muerto, en lo que una comisión independiente de la ONU y distintas ONG califican como un "genocidio".