La mayor parte de las víctimas, 20 fallecidos y 91 heridos, se registraron en el extrarradio capitalino conocido como el Dahye, mientras que los restantes once muertos y 58 heridos tuvieron lugar a causa de los ataques en la región meridional del país, informó el Centro de Operaciones de Emergencia en un comunicado.
La oficina, perteneciente al Ministerio de Salud Pública, alertó de que este es solo un balance "preliminar", por lo que el número de víctimas podría aumentar en las próximas horas.
Israel lanzó esta madrugada una intensa oleada de bombardeos contra del Dahye y el sur del país, lo que provocó numerosos desplazamientos desde esas zonas, llegando a colapsar las carreteras en dirección norte.
Las acciones tuvieron lugar después de que Hizbulá atacara con proyectiles y drones unas instalaciones militares en el norte de Israel, en lo que argumentó como una respuesta al asesinato del máximo líder iraní, Ali Jameneí, y a la continuación de los bombardeos israelíes contra el Líbano pese al alto el fuego de 2024.
A primera hora de este lunes, el Ejército israelí anunció una nueva ronda de bombardeos contra presuntos objetivos de Hizbulá, entre ellos almacenes de armas e infraestructura.