"Lamentablemente un gran número de ellos no ha condenado la agresión y algunos incluso han intentado justificarla", aseguró en una rueda de prensa organizada por la Asociación de Corresponsales Acreditados ante Naciones Unidas (ACANU).
Agregó que las autoridades iraníes ya han advertido de que "cualquier país europeo que participe en hostilidades contra Irán o se implique en ataques militares será considerado como parte en la guerra, con todas las consecuencias que ello implica".
Bahreini aseguró que ante la agresión de Israel y Estados Unidos, que supone "una grave amenaza para los fundamentos del derecho internacional", toda la comunidad internacional debe condenar los ataques de forma clara y firme.
"Por otro lado, tienen la responsabilidad de poner fin a esta agresión y a estos crímenes por todos los medios a su alcance", subrayó.
Sobre la respuesta iraní a la ofensiva estadounidense e israelí, que ha incluido ataques a países de la región, Bahreini insistió en que no se trata de una "guerra regional" y que Teherán sólo se dirige a objetivos militares de Estados Unidos en la zona.
"Mantenemos buenas relaciones de vecindad, e incluso durante las negociaciones recientes, muchos países apoyaron el diálogo, por lo que valoramos su papel, pero no podemos ignorar que las bases estadounidenses situadas en sus territorios están siendo utilizadas contra nosotros", afirmó.
"Estamos en contacto diario con ellos para transmitir que ésta no es una guerra contra ellos, sino contra Estados Unidos e Israel", insistió.
También defendió que las fuerzas armadas iraníes han recibido órdenes estrictas de ser muy cuidadosas y atacar exclusivamente bases militares estadounidenses, sin dañar instalaciones no militares en esos países, por lo que, según las informaciones que maneja Irán, "no ha habido daños a objetivos civiles en los países vecinos".