La medida, votada en el Senado tras pasar previamente por la Cámara de Diputados, ahora deberá ser sancionada por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
El aumento del permiso se hará de forma gradual, al pasar a 10 días en el primer año de aplicación, antes de subir a 15 y luego a 20.
Durante el permiso, la ley establece que el padre recibirá una remuneración pagada por la Seguridad Social y que este no podrá ejercer otra actividad remunerada, ya que deberá "participar" en los cuidados del bebé.
La senadora Ana Paula Lobato, ponente del proyecto, señaló durante la discusión que las nuevas reglas buscan "un mayor equilibrio en la repartición de responsabilidades entre hombres y mujeres".
Además, dijo que se trata de un modelo de protección social "justo" y que es "esencial" que los padres pasen más tiempo con los recién nacidos.
A lo largo de la tramitación del proyecto, algunos legisladores plantearon aumentar el permiso más allá de los 20 días, pero estas propuestas fueron desechadas ante la preocupación por el impacto fiscal de la medida.
Con la nueva ley, Brasil, que ya garantiza 120 días de descanso para la madre después del parto, será uno de los países de Latinoamérica con un permiso de paternidad más generoso.
Colombia, Paraguay y Venezuela otorgan alrededor de dos semanas a los padres, frente a los escasos dos días que se conceden en Argentina o Guatemala.