"La policía y los soldados de la Guardia Fronteriza se vieron obligados a controlar varios lugares donde se celebraban reuniones prohibidas, en total violación de las instrucciones del Comando del Frente Interno", indicó este cuerpo en un comunicado.
Una de las fiestas, con cientos de personas, se celebró en la calle Nissim Bachar e Jerusalén, que terminó con la dispersión de los participantes y la confiscación del equipo de sonido, sin que se produjeran arrestos.
En el barrio de Har Homa, al sur de la ciudad, la policía detuvo a seis personas que, según la nota, comenzaron a atacar a los agentes cuando dispersaban otra fiesta de decenas de jóvenes que celebraban el purim.
Desde que el sábado pasado Israel atacara Irán junto con Estados Unidos, se decretó en todo el territorio israelí el estado de emergencia y se aplicaron medidas de seguridad como la prohibición de reuniones y el cierre de toda actividad que no sea esencial.
Sin embargo, coincidiendo con el carnaval judío, cientos de personas protagonizaron fiestas al aire libre en calles y parques de Jerusalén, disfrazados y celebrando con música esta festividad, entre las sirenas que periódicamente suenan alertando de misiles iraníes.
A partir del jueves, Israel pasará de permitir solo actividades esenciales a que se puedan llevar a cabo "actividades limitadas", después de varios días sin impactos graves por parte de los misiles lanzados por la nación persona y por la milicia chií Hizbulá.
Se podrán celebrar reuniones de hasta 50 personas, siempre que se pueda acceder a un espacio protegido "dentro del tiempo de protección requerido", y los lugares de trabajo que tengan un refugio habilitado podrán operar en formato presencial.