"Las aeronaves rusas permanecieron en el espacio aéreo internacional y no entraron en el espacio aéreo soberano de Estados Unidos ni de Canadá. Esta actividad rusa en las Zonas de Identificación de Defensa Aérea (ZIDA) de Alaska y Canadá ocurre con regularidad y no se considera una amenaza", detalló el comando en un comunicado publicado el miércoles.
Por su parte, aviones de Estados Unidos y Canadá realizaron la maniobra estándar de despegue rápido ("scramble", en en inglés) que se lleva a cabo en estos casos y siguieron de cerca a las aeronaves militares rusas que operaban en las zonas de identificación próximas a Alaska y al norte de Canadá.
EE.UU. activó dos cazas F-35 y dos F-22, cuatro aviones cisterna KC-135 y un E-3 AWACS de alerta temprana y Canadá hizo lo propio con dos cazas F-18 y una aeronave de reabastecimiento aéreo de combustible CC-150 para identificar, monitorear y potencialmente interceptar a las aeronaves rusas.
Según el organismo, los aviones rusos volaron en espacio aéreo internacional dentro de las áreas de vigilancia establecidas por ambos países, lo que activó los protocolos habituales de detección y seguimiento de cazas en la región ártica.
NORAD subrayó que este tipo de movimientos de aeronaves militares rusas se registra de manera regular y forma parte del patrón de actividad que sus sistemas de alerta temprana y sus fuerzas de reacción rápida están preparados para gestionar de forma rutinaria.
El comando recordó que las zonas de identificación de defensa aérea abarcan franjas de espacio internacional en las que se exige a las aeronaves que se identifiquen y mantengan comunicación, y destacó que sus operaciones tienen como objetivo garantizar la seguridad de Estados Unidos y Canadá.