Los kurdos en Irán: ¿Abrirán un frente de guerra terrestre?

Redacción Internacional, 5 mar (EFE).- Los principales grupos kurdos en Irán, unificados por primera vez, preparan sus fuerzas en el noroeste del país de la República Islámica mientras EE.UU. e Israel lanzan sus ataques contra Teherán, aunque su implicación en una operación terrestre requeriría resolver varias cuestiones antes.

Medios estadounidenses, como Fox News, informaron en las últimas horas sobre un supuesto ataque de miles de kurdos contra territorio iraní desde el territorio iraquí, información desmentida después por las autoridades del Kurdistán de Irak.

Sin embargo, la polémica ha reavivado preguntas sobre quiénes son las facciones kurdas en Irán y cuál sería su papel en el conflicto, ya que el pasado 22 de febrero, justo una semana antes de la guerra, sus cinco principales facciones político-militares, que exigen derechos culturales, políticos, y socioeconómicos, unificaron sus fuerzas.

Cuatro claves para entendedor la situación:

En Irán viven más de 10 millones de kurdos (hasta un 15 % de su población), concentrados principalmente en las provincias de Kurdistán, Azerbaiyán Occidental y kermanshah, y cuyas organizaciones políticas denuncian una represión sistemática desde 1979, que incluye la marginación de su lengua y cultura.

El histórico pacto que llevó a la creación de la Alianza de las Fuerzas Políticas del Kurdistán en Irán (AFPKI), se firmó, con la presencia de líderes de cinco formaciones políticas: el Partido Democrático del Kurdistán en Irán (PDKI), el Partido de la Vida Libre del Kurdistán (PJAK), el Partido de la Libertad del Kurdistán (PAK), el Partido Komala y el Partido Jabat.

La mayoría de estos grupos cuentan con brazos armados propios: las Peshmergas del PDKI, las Fuerzas del Kurdistán Oriental de Komala y las unidades militares de PJAK, las más organizadas en este momento.

El PDKI, fundado en 1945, es la histórica fuerza opositora kurda contra Teherán (vinculado con el PDK que gobierna en el Kurdistán iraquí) y tiene una larga tradición de resistencia armada desde los años 60 contra el Sha y la República Islámica, aunque no sigue actualmente con el mismo peso militar.

Otros grupos clave incluyen el PJAK (2004, rama iraní del PKK turco), con ideología marxista-libertaria y base en las montañas de Qandil (frontera entre Irak e Irán) y el Partido Komala (2000, vinculado con el partido UPK, la segunda fuerza política en el Kurdistán iraquí), marxista y escindido del PDKI, opera desde Irak con su ala militar.

A estos tres grupos, se añaden el Partido Jabat (1980), que combina nacionalismo con islamismo, y el PAK (1991), con énfasis en derechos humanos y federalismo.

Fuentes de los grupos firmantes describen el acuerdo como un "punto de inflexión" que abre la puerta a la unidad nacional kurda en 'Rojhilatê' (el kurdistán de Irán) y marca un nuevo capítulo en la lucha por la autonomía en la región, aprovechando el caos en Teherán tras los ataques estadounidenses e israelíes.

Sin embargo, la participación en una guerra terrestre requiere satisfacer tres demandas: completar la preparación militar, obtener garantías estadounidenses de que el objetivo de la guerra actual es derrocar al régimen iraní, y también garantías sobre la salvaguarda de los derechos kurdos en la formación del nuevo régimen, según fuentes de estros grupos consultadas por EFE.

El estallido de la guerra en Irán se produce en un contexto de retirada del PKK de Turquía y el norte de Siria, tras el compromiso de los kurdos sirios con un proceso de integración en las instituciones estatales sirias, lo que permitiría al partido volcara todo su peso en el conflicto iraní.

En octubre pasado, en el contexto del proceso de reconciliación entre el Estado turco y el PKK, que llevó a esta organización a depositar sus armas en Turquía, Zubeyir Aydar dirigente del ala política, afirmó que su facción en Irán (PJAK) no hará lo mismo hasta garantizar los derechos del pueblo kurdo.

Las organizaciones kurdas iraníes, reunidas en este pacto histórico, rechazan el separatismo y buscan participar junto al resto de fuerzas opositoras para construir un nuevo sistema democrático en Irán, tras décadas de lucha.

Sin embargo, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Lariyani, advirtió este jueves a "grupos separatistas" contra cualquier acción contra la República Islámica en medio de la guerra con Israel y Estados Unidos.

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