Francia va a su primera vuelta de elecciones municipales, antesala de sus presidenciales

París, 14 mar (EFE).- Unos 48,7 millones de electores franceses se han registrado para votar en las elecciones municipales francesas, que celebran mañana domingo su primera vuelta, con el fin de renovar los consistorios de aproximadamente 35.000 pueblos y ciudades, y que servirán como barómetro para las presidenciales de 2027 en un contexto, además, de fuerte tensión geopolítica.

A un año de elegir al nuevo inquilino del Elíseo, los comicios municipales de 2026 se perfilan como un escrutinio clave para medir el estado real del panorama político francés.

Una segunda vuelta está prevista para el 22 de marzo sin que ninguna lista se perfile con mayoría absoluta en las grandes ciudades.

Según el politólogo Luc Rouban, director de investigación en el Centro de investigaciones políticas de la prestigiosa Sciences Po, estos comicios serán tanto una prueba de fuerza política como un indicador de la evolución del poder municipal, y se celebrarán además en un contexto de inestabilidad institucional tras las elecciones legislativas de 2024, que prolongaron el proceso de recomposición política iniciado en 2017 con la victoria de Emmanuel Macron.

Con Macron ya fuera de la carrera al Elíseo en 2027, pues habrá consumido el máximo de dos mandatos posibles, cada fuerza buscará demostrar su implantación territorial en una especie de ensayo general de cara a las determinantes próximas presidenciales.

La Agrupación Nacional de Marine Le Pen y Jordan Bardella, dominante en las encuestas nacionales pero con una base local aún limitada, aspira a conquistar algunas grandes ciudades, tras la única de cierta talla a la que accedieron en 2020: Perpiñán.

Por su parte, Los Republicanos intentarán mantener su predominio en municipios de más de 9.000 habitantes, consolidado en las pasadas elecciones municipales de 2020. Su líder, el exministro de Interior Bruno Retailleau, aspira al Elíseo.

En la izquierda, el fin del Nuevo Frente Popular reaviva la competencia entre el Partido Socialista y la Francia Insumisa de Jean-Luc Mélenchon (otro aspirante al Elíseo) por el liderazgo de cara a la presidencial de 2027, mientras que los ecologistas buscan mantener sus importantes bastiones de Lyon, Burdeos y Estrasburgo.

Mientras tanto, el bloque centrista en torno al macronista Renacimiento busca preservar su influencia local apoyando a candidatos diversos de los partidos que apoyan al gobierno de Sébastian Lecornu.

Varias ciudades concentran la atención nacional, especialmente en París, donde la derecha encabezada por la hasta hace poco ministra de Cultura, Rachida Dati, intenta poner fin a más de una década de gestión socialista tras la retirada de la alcaldesa saliente Anne Hidalgo, mientras que el socialista Emmanuel Grégoire aparece como uno de los principales favoritos.

Los sondeos sitúan a Dati y Grégoire codo a codo de cara a la segunda vuelta, por lo que las alianzas después de los resultados de este domingo serán determinantes.

En la capital francesa despunta además la ultraderechista Sarah Knafo, eurodiputada de Reconquista!, que con una eficaz campaña digital y mediática se sitúa en las encuestas en el umbral del 10 % del voto, que le abriría las puertas a la segunda vuelta.

En Marsella, el alcalde de izquierda Benoît Payan afronta el desafío del candidato de la Agrupación Nacional, Franck Allisio, en una ciudad donde la seguridad y la violencia ligada al narcotráfico dominan el debate político. Una victoria en la segunda ciudad más grande del país sería muy simbólica para ambos bandos.

Otros focos clave incluyen a Le Havre, donde el ex primer ministro Édouard Philippe busca consolidar su amenazado liderazgo local y, por tanto, su declarada ambición de lanzarse a la carrera al Eliseo en 2027, y Niza, escenario de una campaña especialmente tensa por el enfrentamiento entre el alcalde saliente, el centrista Christian Estrosi y su antiguo aliado político Éric Ciotti, líder de la Unión de las derechas por la República, apoyado por la ultraderecha.

La campaña se volvió especialmente polémica en Niza tras un incidente ocurrido el 27 de febrero, cuando apareció una cabeza de cerdo colgada en la reja del edificio donde vive Estrosi, acompañada de un insulto y una estrella de David.

En un contexto de fuerte tensión geopolítica, la campaña de las elecciones municipales francesas quedó en gran parte eclipsada por la guerra en Irán, la situación internacional y la seguridad europea, que dominaron el debate político y mediático en los días previos a la primera vuelta.

Este escenario, según algunos analistas, reforzará la nacionalización del escrutinio y la lectura como un test político antes de la presidencial de 2027, aunque su carácter local es a veces difícil de extrapolar a otros combates electorales, advierten otros.

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