Claves de la primera vuelta de las elecciones municipales francesas de este domingo

París, 15 mar (EFE).- Aproximadamente 48,7 millones de votantes están convocados a las urnas este domingo para la primera vuelta de las elecciones municipales en casi 35.000 municipios franceses, cuyos colegios electorales abren a las 8:00 horas locales y serán una prueba para cada partido político, un año antes de las elecciones presidenciales de 2027.

Una sola vuelta será suficiente en el 93 % de esos municipios, donde solo se han anunciado una o dos listas. En el resto de las ciudades y pueblos, los votantes tendrán que esperar a la segunda vuelta, el domingo 22 de marzo, a los que concurrirán los candidatos que hayan superado el umbral de calificación del 10 % de los votos emitidos y hayan decidido continuar en liza.

Los resultados servirán como prueba, casi dos años después de la disolución de la Asamblea Nacional y un año antes de las elecciones presidenciales, algo que no sucedía desde 2001.

Los asuntos locales generan un interés considerable en Francia, donde los alcaldes siguen siendo los funcionarios electos favoritos de los franceses, aquellos en quienes depositan su mayor confianza.

Las últimas encuestas apuntan a una participación alta, de alrededor del 68 %, frente a la abstención del 55,3 % de los comicios locales de 2020, que se vieron fuertemente afectados por la pandemia del covid-19.

En esta ocasión ha sido la guerra en Irán la que ha desviado la atención de estas elecciones locales, cuya campaña se ha quedado en un muy segundo plano ante la preocupación de los franceses por el conflicto en Oriente Medio, que esta semana se cobró la vida del suboficial Arnaud Frion en Irak.

Los votantes de las tres ciudades más grandes de Francia, París, Marsella y Lyon, estrenan una nueva reforma electoral: los votantes emitirán dos votos: uno para elegir el consejo municipal de toda la ciudad y otro para el consejo de su distrito o sector. En Lyon serán tres, ya que se renueva también el metropolitano.

El objetivo es que el resultado refleje más claramente el voto global de los ciudadanos y no solo el equilibrio entre distritos.

Esta reforma ha personalizado y dinamizado aún más la campaña en las tres ciudades más grandes del país. Figuras destacadas, como la conservadora Rachida Dati, el socialista Emmanuel Grégoire y la ultraderechista Sarah Knafo en París, y el expresidente del Olympic de Lyon Jean-Michel Aulas, se han centrado en el atractivo personal para captar votos estratégicos en todos los distritos.

La Agrupación Nacional de Marine Le Pen y Jordan Bardella va viento en popa en intención de voto a nivel nacional, pero adolece de arraigo local. De los 35.000 municipios de Francia, solo 14 están liderados por un alcalde de sus filas.

A estos comicios ha presentado un total de 763 listas, junto a su aliado, la Unión de derechas por la República (UDR), Éric Ciotti, candidato a la alcaldía de Niza. Esperan hacerse también con Tolon, Marsella, Nimes y otras.

Dos líderes de partido y ex primeros ministros se juegan su futuro político: François Bayrou (Movimiento Democrático, MoDem), que busca un tercer mandato en Pau, y Édouard Philippe (Horizontes), que ha vinculado su destino presidencial a su reelección en Le Havre.

El partido Renacimiento, del presidente Emmanuel Macron, mantiene un perfil bajo y espera conservar Nevers, Coulommiers y Senlis, mientras que en otras apoya a candidatos de MoDem, Horizontes y Los Republicanos, liderados por el exministro Bruno Retailleau, que se mantiene moderadamente optimista.

Un dilema al que se enfrentan los socialistas en estas elecciones es si aliarse con La Francia Insumisa, a cuyo líder Jean-Luc Mélenchon se le atribuyen comentarios antisemitas.

Por ahora se han aliado en unas sesenta ciudades, y podrían ser más de cara a la segunda vuelta para tratar de desbancar a alcaldes de derecha en ciudades como Toulouse, Limoges y Aviñón.

Otra incógnita es si los ecologistas lograrán mantener sus bastiones conquistados en 2020: Marsella, Lyon, Burdeos, Estrasburgo, Poitiers y Annecy. La secretaria nacional de Los Verdes, Marine Tondelier, podría jugarse su futuro político tras el pésimo resultado obtenido en las elecciones europeas de 2024 si obtiene otro revés.

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