En sendas llamadas, realizadas el lunes por la noche, los ministros de Exteriores japonés y surcoreano, Toshimitsu Motegi y Cho Hyun, respectivamente, destacaron a Rubio la importancia de garantizar una navegación segura en el mencionado paso estratégico, donde las tensiones están afectando al suministro global de combustible, aunque no mencionaron su postura respecto de la misión solicitada por Washington.
Tras su llamado al despliegue de buques el fin de semana, Trump volvió a solicitar el lunes (hora de Washington), a tales naciones que ayuden a mantener abierto el estrecho de Ormuz, recordando que EE.UU. mantiene tropas en sus respectivos territorios como "protección".
También apeló a estos países al subrayar que dependen mayoritariamente de las importaciones de crudo de Oriente Medio.
Antes de las últimas declaraciones de Trump, Tokio había dicho que por el momento no existen planes para el mencionado despliegue militar, alegando que todavía no se ha solicitado formalmente y que tienen que analizar la legalidad de la propuesta.
Por su parte, Seúl, informó que estaba "en estrecho contacto" con las autoridades estadounidenses y que tomarían "una decisión cuidadosa" con respecto a la solicitud de Trump.
Durante la llamada con Rubio, el canciller japonés también aclaró que la seguridad de la navegación en la región es de vital importancia para la comunidad internacional, particularmente desde la perspectiva de la seguridad energética.
Ambos coincidieron en "mantener una comunicación fluida respecto a su respuesta a la situación en torno a Irán", según reza el comunicado de la cartera diplomática nipona.
Con todo, Motegi "condenó las acciones de Irán, incluidos sus ataques contra instalaciones civiles y relacionadas con infraestructura energética en los países del Golfo, así como las actividades que amenazan la seguridad de navegación en el estrecho de Ormuz".
En la conversación, que tuvo lugar dos días antes de que la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, inicie una visita a Estados Unidos, Motegi y Rubio acordaron "trabajar estrechamente para garantizar" que esta ocasión "sea una nueva oportunidad para demostrar la inquebrantable fortaleza de la alianza" entre Tokio y Washington.
Por otro lado, el jefe de la diplomacia surcoreana señaló a Rubio que "la paz en Oriente Medio y la navegación segura y libre en el estrecho de Ormuz son cruciales para la seguridad y la economía de todas las naciones", según el comunicado surcoreano.
Cho, que expresó sus condolencias por las bajas estadounidenses en el conflicto en Oriente Medio, agradeció también la "activa cooperación de Estados Unidos para garantizar el regreso seguro de los ciudadanos surcoreanos" que se encontraban en los países de la región cuando estalló la guerra.