"Atacar Riad mientras varios diplomáticos se encuentran reunidos no puedo verlo como coincidencia y creo que es la clara señal sobre lo que Irán piensa de la diplomacia. No cree en hablar con sus vecinos, intenta presionarlos", aseveró Faisal bin Farhan Al Saud al término de una reunión de cancilleres de países árabes y musulmanes en la capital saudí, según muestra un video difundido por Al Jazeera.
"No va a funcionar, el reino no va a sucumbir a la presión. Por el contrario, esta presión será contraproducente", añadió, elevando el tono con Teherán, antes de asegurar que Arabia Saudí se reserva el derecho de tomar acciones militares si fuera necesario.
El canciller saudí dijo que dos refinerías de Riad fueron alcanzadas por ataques, en declaraciones a la prensa posteriores al mencionado encuentro recogidas por Al Jazeera.
La Guardia Revolucionaria iraní aseguró este jueves que seguirá atacando la infraestructura energética de los aliados de Estados Unidos en el golfo Pérsico hasta su "completa destrucción", si se repiten los ataques contra instalaciones de Irán.
La noche del miércoles, Teherán atacó la refinería de Ras Laffan en Catar, entre otros objetivos, en respuesta a un bombardeo previo contra las instalaciones gasísticas de Pars Sur, en la costa sur iraní.
Tras el bombardeo a Pars Sur, el cuerpo militar de elite advirtió que las instalaciones petroleras en Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Catar "se han convertido en blancos legítimos y serán atacados en las próximas horas".
En su mensaje, el cuerpo militar de elite indicó que "no tenía intención de extender el alcance de la guerra a las instalaciones petroleras ni de perjudicar las economías de los países amigos y vecinos", pero que con la agresión a Pars Sur, considera que se ha entrado "en una nueva fase de la guerra".
"La necesidad de defender la infraestructura iraní nos obligó a atacar las instalaciones energéticas vinculadas a Estados Unidos y a sus socios", subrayó.