La reapertura permite retomar parte de los servicios ferroviarios, aunque con un horario reducido y limitaciones en varias rutas, mientras continúan los trabajos para restablecer la normalidad.
Glasgow Central es la estación con mayor tráfico ferroviario de Escocia y una de las principales del Reino Unido.
Según los operadores ferroviarios, varias plataformas en el lado oeste de la estación han vuelto a estar operativas, lo que permite la circulación de trenes hacia destinos del oeste de Escocia como Ayr, Gourock o Kilmarnock.
También se han restablecido de forma limitada las conexiones de larga distancia, con al menos un tren por hora entre Glasgow y Londres.
Sin embargo, el acceso principal -por Gordon Street- sigue cerrado por motivos de seguridad, y los pasajeros deben utilizar accesos alternativos en la zona de nivel inferior de la estación.
El incendio, originado el pasado 8 de marzo en una tienda de vapeo, se extendió a un edificio victoriano adyacente y obligó a cerrar completamente la estación, causando importantes alteraciones en el transporte ferroviario en Escocia, pero no hubo víctimas.
Las autoridades han señalado que la reapertura total dependerá de la evolución de las labores de seguridad y demolición de los restos en la zona afectada por ser "altamente peligrosos", según el ayuntamiento de Glasgow.