La última andanada se registró a las 22.42 hora local (20.42 GMT), mientras que las sirenas antiaéreas sonaron en distintos puntos norte, centro y sur del país a lo largo del día.
Según informó el servicio de emergencias Magen David Adom (MDA), los ataques iraníes resultaron en un total de cinco heridos leves, quienes sufrieron lesiones por metralla y fragmentos de vidrio.
Esta última ola de misiles, que según el Ejército israelí incluía proyectiles de racimo, se produjo apenas una hora después de que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, asegurara en una rueda de prensa que Irán, tras veinte días de campaña militar, "ya no tiene capacidades para enriquecer uranio ni misiles balísticos".
En paralelo, el grupo chií libanés Hizbulá mantuvo ataques constantes con cohetes y drones contra el norte de Israel a lo largo de la jornada.
Según dijo a EFE una portavoz militar, uno de estos proyectiles impactó en una vivienda en la localidad septentrional de Kiryat Shmona hacia las 18.00 hora local (16.00 GMT), dejando "cuatro civiles israelíes heridos, dos de ellos en estado grave".
Tras 20 días de intensos ataques de Israel a lo largo de territorio iraní, impactando desde sedes militares a enclaves de inteligencia o infraestructura nuclear, el número de fallecidos en la nación persa asciende al menos a 1.230, aunque esta cifra no ha sido actualizada desde el pasado 5 de marzo.
En total, quince personas han muerto en territorio israelí por ataques iraníes desde el pasado 28 de febrero, mientras que cuatro lo han hecho en territorio palestino.