Merz y Meloni se pronunciaron así al término de la cumbre de líderes europeos celebrada el jueves en Bruselas, en la que los Veintisiete urgieron a la desescalada en la región y apostaron por la diplomacia para resolver la espiral bélica que está teniendo ya consecuencias en el suministro energético a todo el mundo.
"Hemos hablado de esfuerzos apropiados para contribuir al fin del conflicto y para facilitar la apertura del estrecho de Ormuz", dijo Merz en una rueda de prensa tras la reunión.
El canciller alemán reiteró en este contexto que Alemania "podría participar en medidas de seguridad" en esa vía marítima, "pero solo cuando el conflicto llegue a su fin".
La primera ministra italiana se manifestó en términos similares. "Quiero ser clara porque me parece que ha habido algunas interpretaciones un poco forzadas. Nadie piensa en una misión de Italia para forzar el desbloqueo del estrecho”, dijo tras la cumbre.
Lo que se plantea su Gobierno es que, "cuando se den las condiciones, y razonablemente en una fase posterior al conflicto, cómo ofrecer una contribución, de acuerdo con las partes, para defender la libertad de navegación", añadió.
En las conclusiones adoptadas en la cumbre, la UE pide salvaguardar el espacio aéreo en Oriente Medio, una moratoria en los ataques contra instalaciones energéticas y de agua y "garantizar la seguridad marítima y el respeto de la libertad de navegación en Ormuz", lo que contrasta con la negativa común a enviar el apoyo militar que reclamaba Estados Unidos.
Los Veintisiete pidieron además "reforzar con más recursos" las dos operaciones de defensa marítima que tienen en la región, Aspides y Atalanta, pero dentro de sus "respectivos mandatos" en el Mar Rojo y el Índico.