Las fuerzas israelíes bombardearon la autopista y destruyeron un puente clave sobre el río Litani que conecta la ciudad de Tiro con el resto del país.
La acción, según Israel, busca dificultar los movimientos del grupo chií Hizbulá y se produjo poco después de que Tel Aviv anunciara su intención de bombardear viviendas próximas a comunidades israelíes en sur del Líbano y los puentes sobre el río Litani, el más largo del país, con 140 kilómetros, clave para la agricultura, el abastecimiento de agua y la generación de energía hidroeléctrica.
"Estos ataques representan una peligrosa escalada y una flagrante violación de la soberanía del Líbano, y se consideran un preludio de una invasión terrestre", afirmó el presidente libanés tras el ataque.
La destrucción de puentes, incluyendo el puente Qasmiyeh sobre el río Litani, "amenaza la integridad territorial del país y pone en riesgo la vida de los civiles en la región", añadió.