Lula afirmó en un comunicado que decidieron "intensificar" las discusiones para concluir "rápidamente" la revisión del Anexo C del tratado que gobierna el funcionamiento de la enorme central hidroeléctrica.
Peña, por su parte, dijo en otro mensaje que conversaron sobre una "visión política" de Itaipú que favorezca el crecimiento económico de ambos países.
"Analizamos los detalles sobre el precio de la energía y su afectación en el desarrollo de nuestras naciones a corto y largo plazo", afirmó.
El mandatario paraguayo ha dicho que se opone a una reducción de la tarifa a la que su país le vende a Brasil el excedente de energía que no usa, algo que pide el Gobierno brasileño en el marco de las negociaciones.
Las discusiones, que deberían haber concluido hace tres años, han avanzado lentamente por las diferencias entre los Gobiernos y por un escándalo de espionaje impulsado en el pasado por Brasil contra autoridades paraguayas.
Más allá de Itaipú, Peña y Lula hablaron de la situación geopolítica mundial y de la importancia del Mercosur, bloque comercial integrado por los dos países, así como por Argentina, Uruguay y, en proceso de adhesión, Bolivia.
Asimismo, el paraguayo señaló que trataron sobre Venezuela y "el interés en colaborar en la reconstrucción de la democracia" en ese país.
Por último, Lula y Peña intercambiaron invitaciones para realizar visitas de Estado a la nación vecina, todavía sin fechas definidas.
Los mandatarios se reunieron en Campo Grande con motivo de la inauguración de la decimoquinta conferencia de la ONU sobre especies migratorias (COP15), que se celebra a lo largo de la próxima semana en esta ciudad.