El primer ministro australiano, Anthony Albanese, hizo el anuncio en una rueda de prensa en Camberra, donde calificó el acuerdo como "un momento significativo" para su nación, al subrayar que se trata de un pacto con "la segunda mayor economía del mundo" que permitirá reducir barreras comerciales y de inversión.
"El acuerdo de libre comercio entre Australia y la Unión Europea reducirá las barreras al comercio y la inversión", afirmó Albanese, quien destacó que el pacto tendrá un impacto estimado de unos 10.000 millones de dólares australianos (6.000 millones de euros) anuales para la economía del país.
El acuerdo eliminará aranceles para exportaciones clave australianas como el vino, el marisco y productos hortícolas, y ampliará el acceso al mercado europeo para productos como carne de vacuno y ovino, lácteos, arroz y azúcar. También facilitará la entrada de bienes industriales australianos sin tarifas.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, destacó que el pacto será beneficioso para ambas partes y reforzará la cooperación en un contexto internacional incierto.
"Este acuerdo añadirá casi 8.000 millones de dólares a su PIB", afirmó, al tiempo que subrayó que "todos los bienes industriales australianos exportados a la Unión Europea quedarán libres de aranceles".
Von der Leyen también defendió la importancia de impulsar acuerdos comerciales en un escenario global cambiante.
"Hoy estamos contando una historia importante a un mundo que está cambiando profundamente", dijo, y añadió que "el comercio abierto basado en reglas ofrece resultados positivos".
El pacto permitirá además a ciudadanos y empresas australianas ofrecer servicios en el mercado europeo con mayor facilidad, al tiempo que ampliará las oportunidades para exportadores europeos, cuyos envíos a Australia podrían crecer en la próxima década.
En paralelo, ambas partes anunciaron una nueva asociación en seguridad y defensa destinada a reforzar la cooperación en áreas como la industria militar, la seguridad marítima, el ciberespacio y la lucha contra el terrorismo y la desinformación, en línea con su compromiso compartido con la seguridad global.
Asimismo, Australia y la Unión Europea acordaron iniciar negociaciones para la participación australiana en el programa de investigación Horizon Europe (Horizonte Europa)a partir de 2027, lo que permitirá a instituciones del país acceder a financiación y colaborar en proyectos científicos internacionales.
Las negociaciones, iniciadas hace casi diez años, atravesaron varios puntos de fricción, especialmente en torno a cuotas agrícolas y el uso de denominaciones de origen europeas como "feta" o "prosecco", lo que retrasó el cierre del acuerdo hasta ahora.