El decomiso fue "una de las operaciones más contundentes de los últimos años", afirmó el director de Antinarcóticos de la Policía Nacional, general Wilmar Castaño.
Según la Policía, la droga fue detectada mediante análisis de escáner realizados por inspectores en el puerto, ubicado en el departamento de Antioquia sobre el golfo de Urabá, lo que permitió evitar su salida del país.
La institución explicó que con esta incautación "se afectan significativamente" las finanzas del Clan del Golfo, la principal banda criminal del país, señalada como una de las responsables del alijo.
"Se impactan de manera directa las finanzas de las estructuras narcocriminales y se evita la distribución de más de 10 millones de dosis en mercados internacionales", afirmó el general Castaño.
Según la Policía, que en coordinación con la Fiscalía avanza en las investigaciones para identificar a los responsables, la droga tenía tres tipos de marquillas, lo que sugiere la participación de al menos tres organizaciones criminales diferentes en la operación de tráfico.
El golfo de Urabá, en el noroeste de Colombia, es una zona estratégica para el narcotráfico debido a su salida al mar Caribe y su cercanía con rutas hacia Centroamérica, desde donde la droga continúa hacia Estados Unidos y Europa.
La región, que conecta con el llamado Tapón del Darién en la frontera con Panamá, ha sido históricamente utilizada por organizaciones criminales como corredor para el envío de estupefacientes mediante lanchas rápidas y carga contaminada en contenedores.