Los ministros de Economía de ambos países, Ryosei Akazawa y Roland Lescure, firmaron una hoja de ruta para la cooperación en "minerales importantes" durante una ceremonia celebrada en Tokio, recoge la cadena de televisión pública NHK.
"Diversificar las fuentes de suministro mediante la cooperación entre países con objetivos similares es más importante que nunca", afirmó Akazawa en declaraciones a los medios tras la firma del acuerdo.
En respuesta, Lescure declaró que "depender exclusivamente de un país productor específico, especialmente China, es inaceptable". Así, enfatizó la importancia de la cooperación ante el endurecimiento de las restricciones a la exportación impuestas desde el año pasado por las autoridades chinas.
Las tierras raras son un grupo de 17 elementos metálicos esenciales para fabricar desde motores de coches eléctricos a aerogeneradores, imanes de alta potencia, chips, radares o misiles, así como teléfonos y otros dispositivos electrónicos avanzados.
Aunque no son escasos en la corteza terrestre, su extracción y refinado son complejos y altamente contaminantes.
China posee el 49 % de las reservas de tierras raras del planeta y controla alrededor del 90 % de la capacidad mundial de procesamiento y refinado, lo que le da una enorme ventaja sobre las cadenas de suministro tecnológicas de Occidente, que ha utilizado como elemento de presión en diversas disputas.