Empresa de telemedicina factura millones, pero está en la mira de autoridades de EE.UU.

quantic69

La empresa de telemedicina MEDVi se volvió un foco de atención pública por doble motivo. En parte genera fascinación que, con una economía de recursos inédita, haya logrado en Estados Unidos un rédito llamativo en tan poco tiempo. Sin embargo, hay preocupación de las autoridades sanitarias ya que en sólo un año facturó más de 400 millones de dólares mediante la oferta de productos y servicios de alto impacto y potencial riesgo para la salud.

El eslogan de MEDVi es: “Cuidado de la salud, redefinido para la vida real”. Esa redefinición abre un abanico de posibilidades que se potencian cuanto más desregulado es el mercado de un país. En este caso, podría afirmarse que el dueño de la startup “la vio” cuando se puso a comercializar a través de un sitio web el que seguramente es uno de los medicamentos más codiciados de los últimos tiempos: las inyecciones para adelgazar.

Según estudios, uno de cada ocho estadounidenses hoy está utilizando una de estas drogas para bajar de peso. MEDVi ha logrado armar una clientela de -según muestra su portal- 500 mil pacientes. Su fundador se llama Matthew Gallagher, un programador que sólo con la ayuda de su hermano, una inversión inicial de 20 mil dólares y las mieles de la inteligencia artificial ha hecho desde 2025 un imperio de la telemedicina.

Esos resultados fueron ponderados hasta por The New York Times, cuyo artículo publicado el último jueves se enfocó en lo económico y tecnológico del fenómeno -el emprendimiento que venía a cumplir la profecía de Sam Altman sobre la empresa unipersonal que llegaría a facturar mil millones de dólares gracias a la IA-, sin adentrarse en las implicancias sanitarias que este modelo de negocios ha puesto en juego y que ya ha merecido una advertencia de la Food and Drug Administration (FDA).

Lea más: La IA logró engañar a radiólogos con radiografías falsas, según un estudio

Esas implicancias incluirían, por ejemplo, la presunta utilización de cuentas ficticias de médicos que no serían otra cosa que chatbots que aconsejan sobre los medicamentos GLP-1 para que los interesados puedan acceder a ellos de manera ágil y sencilla. “Perder peso es más fácil con atención personalizada”, dice el sitio de MEDVi.

El artículo del New York Times que cuenta cómo una sola persona hizo una empresa millonaria.

La oferta para aquellos que buscan esta opción para adelgazar -sin tener que responder demasiadas preguntas- resulta tentadora: “Todo lo que necesitás incluido: receta para un tratamiento rápido y eficaz con GLP-1; orientación médica personalizada; soporte 24/7; garantía de pérdida de peso; envío rápido y discreto”, dice el sitio web.

Gallagher se jacta de que su empresa ya se ha vuelto la de más rápido crecimiento de la historia, con una proyección de facturación de 1.800 millones de dólares para 2026, apalancada a su vez por otros productos destinados a la disfunción eréctil. Sin embargo, la FDA vigila de cerca los movimientos del empresario y el 20 de febrero pasado así lo formalizó.

“Afirmaciones falsas o engañosas”

“Esta carta es para informarle que la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) revisó el contenido de su sitio web en la dirección de Internet https://medvi.io, en diciembre de 2025, y ha observado que ofrece productos farmacéuticos compuestos, incluidos productos farmacéuticos de semaglutida y tirzepatida”. Y se refiere a “afirmaciones falsas o engañosas de su sitio web con respecto a los productos compuestos de semaglutida y tirzepatida”, dice la misiva.

Lea más: Modelo de IA podría predecir unas 130 enfermedades con datos de una sola noche de sueño

Luego detalla: “En su sitio web aparecen las siguientes afirmaciones relativas a los productos compuestos de semaglutida y tirzepatida: ‘El mismo ingrediente activo que Wegovy y Ozempic’; ‘El mismo ingrediente activo que Mounjaro y Zepbound’. Los medicamentos compuestos no están aprobados por la FDA. Sus afirmaciones implican que sus productos han sido aprobados por la FDA o evaluados de alguna otra manera en cuanto a seguridad y eficacia, cuando no es así. Por lo tanto, estas afirmaciones son falsas o engañosas y sus productos están mal etiquetados”.

Parte de la oferta del sitio web de MEDVi, que ya tendría 500 mil pacientes activos.

El sitio de noticias sobre temas de la industria farmacéutica Drug Discovery & Development investigó el caso de MDVi y afirma: “Su publicidad en Facebook y los registros públicos reveló un patrón de perfiles aparentemente generados por IA, incluyendo personas con títulos médicos, y una estrategia de marketing que va mucho más allá de lo que los reguladores han abordado hasta ahora”.

Explica que “una búsqueda en la Biblioteca de Anuncios de Meta para ‘medvi’ arrojó más de 5.000 anuncios activos. Muchos se publican bajo perfiles de médicos ficticios. Una página de Facebook para ‘Dr. Robert Whitworth’, que publica anuncios patrocinados del producto QUAD de MEDVi para la disfunción eréctil, se clasifica como ‘Sitio web de entretenimiento’ y proporciona la dirección ‘2015 Nutter Street, Cameron, MT, 64429’, una ubicación que aparentemente no existe”.

Por último se refiere a que “otros anuncios que se publican bajo nombres como ‘Profesor Albust Dongledore’ y ‘Dr. Richard Hörzgock’ utilizan testimonios en video generados por IA y reciclan guiones idénticos en múltiples perfiles ficticios. En varios casos, la página muestra una foto de perfil de un médico, mientras que el anuncio presenta a una persona ajena que ofrece el testimonio de un paciente”.

La insistencia de los médicos para que los tratamientos con medicamentos GLP-1 estén controlados por profesionales de la salud comprobados -sin que haya dudas sobre quién está detrás de un chat o una consulta a distancia- obedece a la necesidad de un seguimiento real y constante de los resultados y de los eventuales efectos adversos que estas drogas en algunos casos pueden provocar.

Lo
más leído
del día