Julio Taracena, comandante de la Brigada de Comunicaciones del Ejército guatemalteco, detalló que el ataque de denegación de servicio duró 13 horas el pasado 7 de abril, permitiendo a un grupo criminal usar un bot para obtener credenciales y extraer datos almacenados.
Aunque no precisó el origen de los atacantes, señaló que la investigación del Ministerio Público (Fiscalía) determinará si se trata de una estructura internacional.
Pese a que versiones extraoficiales señalan el robo de 30 gigabytes (GB) de información, que incluye base de datos de unos 22.000 usuarios, más de 60.000 armas y unos 52.500 certificados, Taracena aseguró que el informe preliminar identifica la descarga de no más de 5 GB.
Por su parte, Otto Rosito Morales, encargado de la Dirección General de Control de Armas y Municiones, indicó que este día se presentó la denuncia ante la Fiscalía para las acciones legales correspondientes.
"La Dirección General de Control de Armas y Municiones se comunicará personalmente con cada uno de los usuarios afectados para que realicen el cambio de licencia y tenencia" de forma gratuita e inmediata, afirmó el director.
Pamela Figueroa, vocera del Ejército, aseguró que se implementarán nuevas herramientas de ciberseguridad, como el doble factor de autenticación y verificación de códigos, reafirmando el compromiso con la protección de los datos bajo su resguardo.