La CUT solicitaba incrementar el salario mínimo mensual, desde los 539.000 pesos actuales (cerca de 600 dólares al cambio de hoy) hasta los 637.000 pesos (aproximadamente 707 dólares), para "recuperar" el poder adquisitivo que -argumenta- se perdió por el histórico aumento en el precio de los combustibles decretado por el Ejecutivo en marzo, debido a la guerra en Oriente Medio.
La Administración del ultraderechista José Antonio Kast, en tanto, proponía un aumento de un 4 %, en línea con la inflación que proyecta para este año el Banco Central chileno-.
"El Gobierno propuso un reajuste basado en la inflación que va a ocurrir este año 2026, que está en torno a un 4 %, pero la postura de la CUT fue bastante mayor, con un 18,3 %, y no pudimos acercar posturas", reconoció este miércoles -en declaraciones a los medios- el ministro de Trabajo, Tomás Rau.
Tras el fracaso en las negociaciones, el ministro explicó que el Gobierno presentará en los próximos días una proyecto de ley en el Parlamento con su propuesta de reajuste para que sea debatida y con la que busca proteger a las pymes y no perjudicar el empleo formal.
"Acabamos de conocer -hace una hora- las nuevas cifras de desempleo, que no son nada alentadoras. La tasa de desempleo se sitúa en 8,9 % y la tasa de desempleo femenina en 10 %", añadió Rau.
Por su parte, el presidente de la CUT, José Manuel Díaz, afirmó en la víspera que expondrán sus posiciones en el Parlamento y buscarán "hacerles entender (a los congresistas) que hoy día las cosas son más caras".
Chile tiene uno de los salarios mínimos más altos de la región -solo por detrás de Uruguay- gracias a un ciclo de alzas históricas iniciado en 2022, durante el Gobierno del progresista Gabriel Boric, aunque aún está lejos de los estándares de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
La negociación del salario mínimo se da en medio de las crecientes preocupaciones de la ciudadanía por el alza en el costo de la vida y por los recortes anunciados por Kast, quien prometió impulsar el decaído crecimiento económico y mejorar las finanzas públicas.
El desencuentro entre el Ejecutivo y los sindicatos tiene lugar días antes de la marcha que la CUT ha convocado el próximo 1 de mayo por el Día Internacional del Trabajador y que se espera sea la primera gran manifestación pública de la era Kast, el primer mandatario de extrema derecha en llegar al poder tras la dictadura militar de Augusto Pinochet.