A través de un comunicado, un portavoz de la jefa de la diplomacia comunitaria, Kaja Kallas, reafirmó el compromiso de la UE con su asociación con Túnez y aseguró que "seguirá apoyando a su pueblo en los esfuerzos por consolidar las instituciones democráticas y promover los derechos humanos".
"Hacemos un llamamiento a las autoridades tunecinas a fin de que restablezcan las condiciones necesarias para que el pluralismo y las voces independientes puedan contribuir al desarrollo del país", indicó.
Al mismo tiempo, afirmó que la UE seguirá de cerca la situación y entablará "un diálogo con las autoridades tunecinas para promover los derechos humanos y el Estado de derecho en el país", de conformidad con el acuerdo de asociación entre la Unión y Túnez y con las obligaciones nacionales e internacionales de éste.
Activa desde 1976, la LTDH se enfrenta a la decisión de las autoridades tunecinas de que cese temporalmente sus actividades.
La propia organización LTDH calificó la medida como "arbitraria" y "peligrosa", y afirmó que será apelada al considerar que ha respetado todos los procedimientos legales y administrativos aplicables.
Desde que el presidente tunecino, Kais Said, se arrogara plenos poderes en 2021, varios miembros de organizaciones nacionales e internacionales denunciaron un deterioro del clima de libertades y una intensificación de la represión a la disidencia en el país.