José Lorenzo López, secretario general del PIT-CNT, fue el primer orador en un masivo acto y comenzó su discurso dando cuenta de que el país suramericano "se desarrolla con muchas dificultades".
"No se trata únicamente de ingresos insuficientes, sino de trayectorias de vida atravesadas por restricciones simultáneas, en educación, en vivienda, en salud y en cuidado. Esto da cuenta de límites persistentes en la capacidad de las políticas públicas para garantizar condiciones de vida adecuadas y plantea la necesidad de revisar prioridades y herramientas de intervención", manifestó.
López celebró que el Gobierno haya instalado un diálogo social del que emergieron un conjunto de propuestas de reformas que buscan mejorar el funcionamiento actual del sistema provisional, pero lamentó que algunos de los planteos de la central sindical hayan sido desestimados, como fue la propuesta para "incrementar la sobretasa del impuesto al patrimonio en un 1% al 1% más rico".
"El Gobierno no debe amputarse la posibilidad de analizar mecanismos que le permitan avanzar en una reforma tributaria más justa, con más equidad y con menos privilegios", manifestó López.
El PIT-CNT también fue convocado por el Poder Ejecutivo para participar de la definición de una Estrategia Nacional para el Desarrollo, instancia en la que la central sindical planteará la necesidad de reducir la jornada laboral sin pérdida de salario.
El vicepresidente del PIT-CNT, Javier Díaz, dijo estar convencido "de que los temas de desarrollo nacional no los va a resolver el libre mercado".
En su oratoria, Díaz también insistió en la propuesta de gravar al 1 % más rico de la sociedad uruguaya.
Definió este planteo como una alternativa "concreta" para conseguir los fondos para lidiar con la pobreza infantil y que los niños "no sigan pagando las consecuencias más salvajes de la desigualdad que produce el sistema".
Por su parte, la secretaria de asuntos laborales del PIT-CNT, Nathalie Barbé, habló sobre situaciones puntuales que atraviesan los trabajadores e instó al Gobierno a "poner un freno" a las empresas que no cumplen con los convenios.
"Los incumplimientos salariales continúan y la forma y la informalidad persiste. Las normas de seguridad se violan sistemáticamente. El Gobierno debe poner un freno en las empresas que no respetan los convenios colectivos, que incumplen normativas de salud y seguridad. No pueden salir siempre impunes", manifestó.
El presidente de la República, Yamandú Orsi, la vicepresidenta, Carolina Cosse, y varios ministros asistieron al evento de este viernes. Fue el segundo acto del 1 de mayo desde que la izquierda volvió al poder en Uruguay.
En diálogo con la prensa, Orsi manifestó que se trató de un acto con "la tónica" del movimiento sindical uruguayo, "que no siempre son caricias y no siempre son palos".
El presidente se limitó a expresar que los reclamos de la central sindical eran "esperables" y que serán analizados.
"Nos obliga a seguir trabajando y profundizando para que en el Uruguay haya un trabajo más digno, para que todo el mundo pueda llegar a su casa todos los días y para que en la mesa de los uruguayos haya un plato de comida para todos", dijo por su parte el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez.
Al ser consultado sobre si los reclamos son factibles, dijo que el Gobierno coincide con "todo reclamo que habla de la necesidad de un mejor salario, de resolver los problemas de la pobreza infantil, de proyectar la producción nacional".