"Hemos cerrado una operación de financiamiento de bonos soberanos en la cual Bolivia ha podido recaudar 1.000 millones de dólares de inversionistas calificados internacionales", dijo a los medios el ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza.
El ministro indicó que la operación se realizó con una tasa de 9,45 % y a un plazo de cinco años, lo que permitirá "que Bolivia pueda mantener una presencia regular en los mercados".
"Esto va a venir a reforzar las reservas internacionales y se utilizará como un ancla de las expectativas y de la política fiscal y monetaria que estamos implementando", aseguró.
Espinoza destacó que hubo una demanda cinco veces mayor de la que se esperaba inicialmente y que involucró a "más de 166 inversionistas extranjeros".
Según la autoridad, "hace seis meses atrás era prácticamente imposible" que su país "piense en volver a los mercados internacionales", en alusión a las bajas calificaciones de riesgo que tenía Bolivia antes del cambio de gobierno en noviembre pasado.
Por esto, el ministro resaltó que esta operación "ha marcado un retorno muy exitoso de la economía boliviana a mercados internacionales de capitales".
La operación también permite "seguir el rumbo" trazado por el Gobierno de Rodrigo Paz hacia una "estabilización" de la economía para "lograr la mejora de las condiciones para la inversión, el crecimiento y sobre todo para la generación de empleo".
Además, indicó que la financiación fortalecerá los presupuestos para salud, educación, desarrollo de las regiones e inversión pública y ratificó que "también permite el reforzamiento" de las reservas internacionales netas (RIN), que al primer trimestre del año llegaron a 3.542,9 millones de dólares.
Bolivia atraviesa desde hace algunos años una crisis económica que comenzó a sentirse a inicios de 2023 con la falta de liquidez de dólares, lo que coincidió con el descenso de sus RIN a 3.148 millones de dólares, frente al récord histórico de 15.122 millones registrado en 2014.