La emprendedora tecnológica Tasha McCauley, que renunció a la junta en 2023, dijo que las directivas estaban alarmadas por la posibilidad de que los empleados comenzaran a imitar el comportamiento de Altman, según información citada por NBC.
Las últimas declaraciones en el juicio que se lleva a cabo en Oakland (California) se han centrado en el modo de actuar de Altman, uno de los directamente nombrados en la demanda entablada por el hombre más rico del mundo, que pide su despido.
Musk acusa a OpenAI, sus cofundadores Altman y Greg Brockman, y a Microsoft de incumplimiento de contrato y enriquecimiento injusto, alegando que han traicionado su misión original para priorizar los beneficios económicos sobre el interés público.
McCauley, esposa del actor Joseph Gordon-Levitt, que presentó por video su declaración, aseguró que intentó implementar una política más rigurosa sobre los conflictos de interés, incluyendo la posibilidad de que las inversiones de Altman en la misma compañía afectara su liderazgo.
La emprendedora se marchó de la compañía después que Altman regresó a la compañía pocos días después de haber sido despedido.
El testimonio de McCauley concuerda con el dado este miércoles por la exdirectora de tecnología de OpenAI, Mira Murati, que aseguró que Altman fomentó la discordia entre los altos cargos de la empresa y el caos en la compañía.
Altman aún no ha testificado pero está incluido en la lista de personas que tendrán que subir al estrado.
En el juicio también ha salido a relucir el comportamiento de Musk. Brockman dijo cuando subió al estrado que sintió temor de ser agredido físicamente por el hombre más rico del mundo.
Musk se sentó la semana pasada en el estrado por tres días y durante su intervención, el fundador de Tesla dijo que fue "un tonto" al entregar a la empresa emergente 38 millones de dólares en financiación "esencialmente gratuita" para crear lo que se convertiría en una compañía de 800.000 millones de dólares.
OpenAi fue lanzada en 2015 como una empresa sin ánimo de lucro cuando Altman, Brockman, Musk y otros fundadores, buscaban avances en la inteligencia artificial (IA). En 2019, la tecnológica pasó a una estructura de beneficio limitado.
El juicio entró en receso hasta la próxima semana, la última en la que el jurado escuchará los testimonios, según lo programado por la jueza Yvonne Gonzalez, que encabeza el proceso de dos fases.