Los tres fallecidos fueron identificados como Ahmed Salem Abu Asad, Abderramán Ahmad Mohamad Muhaysín e Ibrahim Rayan (estos dos últimos, de 34 y 35 años) quienes se encontraban cerca del centro médico en el momento del ataque, presuntamente cerca de un puesto de comidas de caridad.
Según informaron fuentes médicas locales a la agencia de noticias palestina Wafa, además de los tres fallecidos el ataque dejó varios heridos, algunos de gravedad.
La mañana del domingo, el Ejército israelí ya mató a un palestino en un ataque con dron en la ciudad de Jan Yunis (sur), según confirmó a EFE una fuente del Hospital Nasser.
El Ejército israelí confirmó en un comunicado haber matado a un gazatí "armado en la zona de la Línea Amarilla" (la frontera imaginaria a la que se retiraron las tropas al comenzar el alto el fuego en octubre de 2025) en el sur de Gaza, alegando que "representaba una amenaza inminente para los soldados".
Según las órdenes de enfrentamiento de las fuerzas armadas israelíes, las tropas pueden abrir fuego al sentirse amenazadas, lo que ha derivado en numerosos tiroteos en torno a la línea amarilla que, en casos documentados, se han cobrado la vida de civiles.
Con las cuatro muertes de hoy, son ya al menos 875 los gazatíes asesinados por fuego israelí desde el inicio del alto el fuego, además de más de 2.560 heridos, según datos del Ministerio de Sanidad gazatí.
Pese al alto el fuego, Israel bombardeó el viernes a gran escala un edificio residencial y un vehículo en el barrio de Rimal de la capital gazatí, matando a siete personas, entre ellas el líder militar de Hamás, Izz al Din Al Haddad, junto a su mujer y una de sus hijas.
Más de 72.700 gazatíes han muerto en ataques israelíes desde el 7 de octubre de 2023 -entre ellos más de 20.000 menores-, en una ofensiva bélica que ha arrasado el enclave palestino, desplazado forzosamente a la mayoría de la población y que ha sido calificada por un comité independiente de la ONU, ONG y otras organizaciones como un "genocidio".