"Más que nunca, tenemos que hablar. La ley del más fuerte no funciona", subrayó este domingo el ministro francés de Finanzas, Roland Lescure, que será el anfitrión de sus homólogos de Estados Unidos, Japón, Alemania, Reino Unido, Italia y Canadá.
En una entrevista al canal France 3, Lescure señaló que esa reunión será "la ocasión de hablar de las consecuencias económicas" del conflicto abierto el 28 de febrero con los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, que replicó con el cierre del estrecho de Ormuz.
El ministro recordó que por ese estrecho pasaban antes del conflicto el 20 % del petróleo y del gas natural licuado (GNL) que se consume en el mundo, así como una parte significativa de los fertilizantes, de forma que "necesitamos que se desbloquee. Pero no se va a hacer fácilmente".
"Sólo se desbloqueará de forma duradera -advirtió- si se hace en un marco multinacional, multilateral. Podría ir bastante rápido, pero tiene que haber un alto el fuego duradero y que se reanuden unas verdaderas negociaciones".
El responsable francés de Finanzas, que respondía así a una pregunta sobre si su país u otros países europeos están negociando con Irán para que sus barcos puedan atravesar ese paso estratégico, como dice Teherán, no se privó de lanzar una crítica implícita al unilateralismo estadounidense, al insistir en que "necesitamos discusiones multilaterales, que no siempre son fáciles".
A ese respecto, hizo notar que había sido en un marco multilateral en el que se había decidido al comienzo de la guerra sacar al mercado más de 400 millones de barriles de petróleo de las reservas estratégicas de los países de la Agencia Internacional de la Energía para afrontar la escalada del precio del barril que provocó esta crisis.
Preguntado sobre si se repetirá una operación de ese tipo, Lescure respondió que "no es el momento por ahora", pero añadió que si no se consigue reabrir el estrecho de Ormuz "se podrá debatir de eso".
Más allá de esta cuestión de estricta actualidad, la reunión ministerial, para la que la presidencia francesa todavía no ha comunicado quién representará a cada país (y en particular si estará el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent) tiene varios temas en la agenda fijados por París.
En primer lugar, la corrección de lo que los franceses llaman "los desequilibrios macroeconómicos mundiales", en los que incluye el superávit comercial chino, los 'déficit gemelos' de Estados Unidos (el comercial y el fiscal), y las carencias de inversión en Europa.
Otro punto importante serán los minerales críticos, con el objetivo de poner en marcha un seguimiento y análisis de los mercados para anticipar posibles problemas, así como una organización de esos mercados con instrumentos de intervención (que podrían ir de la mano de precios mínimos, cuotas y aranceles) para sobre todo reducir la dependencia de China.
También estará sobre el tapete la ayuda al desarrollo, con la idea de que no puede seguir asentándose en la transferencia de fondos públicos de países ricos a pobres, que se están reduciendo drásticamente, y debe ser reemplazada por una mayor vinculación del sector privado.
Tras el cierre del G7 de Finanzas a primera hora de la tarde del martes, está programada una conferencia en el mismo marco destinada a la cooperación internacional contra los mecanismos de financiación del terrorismo, del narcotráfico y de nuevas formas de criminalidad organizada.
El G7, que reúne a los siete paísEFEes más ricos del mundo, es un foro creado en 1975 a iniciativa del entonces presidente francés, Valéry Giscard d'Estaing, como una instancia informal para abordar grandes cuestiones internacionales y macroeconómicas.
Entonces los miembros representaban más de la mitad de la riqueza mundial, pero eso se ha reducido actualmente a alrededor del 30 %.
Esta reunión ministerial precede la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno del G7 que se celebrará del 15 al 17 de junio en Evian, en los Alpes franceses.