Esta decisión "determina el mecanismo para la adquisición de armas de gran calibre por parte de empresas privadas", señala el diario, especializado en información económica, citando una fuente cercana al Ministerio de Defensa.
Así, las compañías podrán adquirir artillería antiaérea, torretas, sistemas de radar, vehículos especiales y sistemas de guerra electrónica.
Las autoridades esperan que las nuevas regulaciones adoptadas a niveles estatal permitan un suministro más rápido de armas y equipos a las agrupaciones encargadas de la defensa móvil, formadas por reservistas, voluntarios y empleados del sector privado para proteger la infraestructura civil de ataques de drones.
El martes, el presidente de la Unión de Industriales y Empresarios, Alexandr Shojin, adelantó la cuestión en un encuentro con el presidente ruso, Vladímir Putin, donde habló sobre la necesidad de aprobar planes de financiación para dichas adquisiciones por parte de empresas privadas.
Anteriormente las empresas solo podían adquirir equipos de seguridad para sus guardias, incluidas armas pequeñas.
El creciente número de ataques aéreos ucranianos ha obligado a aumentar el número de equipos móviles de intervención de las defensas rusas, que según una fuente de RBC "demuestran una alta eficacia en la interceptación de drones".
Hoy mismo, algunos canales de Telegram informaron de una supuesta instalación de un sistema de defensa antiaérea en la azotea de la Torre Nordstar, un edificio de 42 plantas situado al noroeste de la capital rusa propiedad de una filial de la petrolera estatal Rosneft.
Cerca de la torre se encuentran las principales instalaciones se los servicios de inteligencia militar, según el portal independiente Meduza.