Los representantes de Exteriores se posicionaron de este modo al término hoy de la vigésima tercera Sesión del Consejo de Estados del Mar Báltico (CBSS), un encuentro que estuvo presidido por el ministro de Exteriores polaco, Radosław Sikorski, y que contó con la participación de sus homólogos de Dinamarca, Estonia, Finlandia, Alemania, Islandia, Letonia, Lituania, Noruega, Polonia y Suecia.
El Consejo reiteró en el comunicado publicado al cierre del evento "en los términos más enérgicos su condena a la guerra de agresión ilegal, injustificada y no provocada de Rusia contra Ucrania", y subrayó que "Rusia sigue siendo la amenaza directa y a largo plazo más importante para la seguridad euroatlántica"
La declaración conjunta fue tajante respecto a la complicidad bielorrusa en el conflicto de Ucrania y señala que "Rusia, apoyada por Bielorrusia, y los individuos responsables, deben rendir cuentas por sus crímenes" de guerra.
Asimismo, se instó a aumentar la presión contra esos países mediante sanciones y la posible introducción de una "prohibición total de servicios marítimos para las exportaciones energéticas rusas".
Los jefes diplomáticos denunciaron tácticas de "guerra híbrida", como los ataques cibernéticos, los sabotajes y la "instrumentalización de la migración", en referencia a la supuesta responsabilidad de Bielorrusia en la situación de la frontera polaca con ese país.
Los firmantes expresan su preocupación por la llamada "flota fantasma" de petroleros rusos que transportan crudo de manera clandestina, un hecho que los aliados describen como "un riesgo para la seguridad ambiental" que debe ser combatido para "limitar los ingresos que Rusia utiliza para financiar su guerra".
Por su parte, Sikorski definió la postura de los países bálticos respecto a posibles diálogos sobre el fin de la guerra y dijo que "la Unión Europea no puede ser un mediador porque es parte interesada. Estamos del lado de Ucrania, no entre Ucrania y Rusia", enfatizó.
El ministro polaco también se refirió al reciente impacto de un dron en Rumanía y opinó que "Rusia sigue siendo una amenaza" que hace necesaria "seguir desarrollando capacidades antidrones".
Finalmente, el Consejo reafirmó su apoyo incondicional a Kiev y se anunció que Islandia asumirá la presidencia del organismo en julio de 2026.