En un comunicado emitido este sábado, los Ministerios de Economía y Finanzas e Industria, Ingeniería y Mineria explican que desde marzo "como consecuencia del conflicto bélico entre Estados Unidos e Israel con Irán, los precios de los combustibles a nivel internacional se han incrementado sustancialmente" lo que tuvo impactos en la fijación de los precios a nivel interno.
La primera medida adoptada por el Gobierno del presidente uruguayo, Yamandú Orsi, fue definir en abril un aumento del 7 % para ambos combustibles y dejar de hacer ajustes cada dos meses para realizarlos mensualmente.
En mayo, el Gobierno tomó la decisión de aumentar un 7 % la gasolina y el Gas Licuado de Petróleo (GLP) y un 14 % el gasoil.
En los tres meses que lleva el conflicto, las fluctuaciones en el mercado del petróleo llevaron a que el barril de brent acumule una subida del 27 %, pese a la baja que presentó esta semana de 103,54 dólares a 92,05.
Ahora, el Gobierno uruguayo tomó la decisión de aumentar en junio un 6 % la gasolina y un 7 % el gasoil, y no modificar el precio del Gas Licuado de Petróleo, con motivo de la llegada del invierno.
Se añade a esto que los valores necesarios para alcanzar los precios de referencia internacional implicarían del 6 % para la gasolina y 22 %.