La cifra de heridos asciende a 10.269, según indicó dicho organismo en un comunicado recogido por la Agencia Nacional de Noticias libanesa (ANN).
Mientras, hoy, Israel lanzó más de cuatro oleadas de ataques aéreos consecutivos contra la histórica ciudad costera de Tiro (en el sur del Líbano), dirigidos específicamente al barrio de Al Raml, en el que resultaron afectadas zonas residenciales, infraestructura, comercios, redes eléctricas y carreteras, indicó ANN.
Los ataques se producen después de que el Ejército israelí afirmara este domingo que está atacando "infraestructura" del grupo libanés chií Hizbulá" en la ciudad de Tiro y en "más zonas adicionales" del sur del Líbano.
El Centro de Operaciones de Emergencia Sanitaria anunció minutos después que Israel lanzó un ataque aéreo en las inmediaciones del Hospital Hiram en Tiro, "en donde resultaron heridos 13 miembros del personal hospitalario y se produjeron importantes daños materiales, que se suman a los ya infligidos previamente" en ese centro por bombardeos israelíes.
También resultaron alcanzadas zonas residenciales y carreteras e infraestructuras, indicó la fuente, que señaló que en estas acciones siete personas resultaron heridas.
Aviones israelíes también lanzaron cuatro ataques aéreos consecutivos en la localidad de Majdal Zoun, en el distrito de Tiro.
No obstante, varias zonas de los distritos sureños de Bint Jbeil, Marjayoun -sobre todo en la localidad de Dibbin-, Nabatieh o Sidón fueron bombardeadas a lo largo de este domingo, causando varios muertos y heridos.
Las fuerzas armadas israelíes informaron este domingo, después de tomar el control del estratégico castillo de Beaufort, de que pretenden alcanzar el control de la zona del río Saluki, situado al norte de la ciudad costera de Tiro, cuyos ciudadanos fueron desplazados forzosamente por Israel y está siendo atacada desde hace días.
El Ejército israelí continúa avanzando por tierra dentro del sur del Líbano y ensanchando así la que califica como 'zona de seguridad' en su invasión del territorio del país vecino, pese al alto el fuego vigente y en vísperas de nuevas negociaciones previstas para el 2 y 3 de junio en Washington con el objetivo de abordar la seguridad fronteriza y evitar una nueva escalada del conflicto.