En una rueda de prensa rutinaria, el portavoz de la Cancillería china Lin Jian declaró que desde la epidemia de 2015, China ha seguido proporcionando activamente ayuda a los países afectados y que ya hay equipos médicos chinos trabajando en terreno junto al pueblo africano.
El vocero informó de que China enviará un equipo de expertos médicos para proporcionar apoyo sanitario y asistencia técnica y cooperará con la Comisión de la Unión Africana en la prevención y control de la epidemia, así como respaldará los esfuerzos del Centro Africano para el Control y la Prevención de Enfermedades para mejorar la capacidad de respuesta de los países africanos.
"China y África son buenos hermanos que comparten dificultades y avanzan juntos en los momentos de adversidad", aseveró Lin.
A su vez, señaló que China mantendrá una estrecha comunicación con la República Democrática del Congo, otros países africanos, la Organización Mundial de la Salud y la Unión Africana, y seguirá prestando la asistencia que esté a su alcance según la evolución de la situación.
También hizo un llamamiento a la comunidad internacional para que adopte más medidas concretas y efectivas que ayuden a la República Democrática del Congo y a otros países africanos a superar cuanto antes la epidemia.
La agencia de salud pública de la Unión Africana (UA) cifró el jueves en 246 las "muertes sospechosas" en la República Democrática del Congo por la decimoséptima epidemia de ébola registrada en el país desde que se detectó el virus por primera vez en 1976.
El virus se propagó también a la vecina Uganda, donde se han confirmado nueve contagios, incluida una muerte por un caso importado de un congoleño, de acuerdo con ese organismo.