Según un comunicado publicado hoy por la cartera en su página web, la partida aumenta un 10,6 % con respecto al año anterior y servirá para que las distintas administraciones locales abonen ayudas a los menores que cumplan los requisitos establecidos.
El texto señaló que la distribución de los subsidios correspondientes a 2026 avanza de forma "estable y ordenada" y recordó que, de acuerdo con la normativa vigente, los departamentos sanitarios son los encargados de organizar la revisión y entrega de las ayudas.
Finanzas aseguró además que seguirá trabajando junto a la Comisión Nacional de Sanidad para garantizar la aplicación del sistema, reforzar el control de los fondos y mejorar la supervisión, con el objetivo declarado de contribuir a la construcción de una "sociedad favorable a la natalidad", un objetivo reiterado por las autoridades chinas en los últimos años.
El reparto anunciado indicó además que la Administración central asume la mayor parte del esfuerzo financiero, dado que los 99.900 millones de yuanes aportados por Pekín representan cerca del 90 % de los alrededor de 110.000 millones de yuanes (15.300 millones de dólares y 13.400 millones de euros) previstos para todo el ejercicio.
La medida se enmarca en el despliegue de políticas con las que China trata de frenar la caída demográfica.
En julio del año pasado, Pekín anunció un sistema nacional de subsidios al cuidado infantil dotado con 3.600 yuanes anuales por cada menor de tres años (500 dólares, 430 euros), con el que buscaba aliviar parte de la carga económica de la crianza.
El país encadenó en 2022, 2023, 2024 y 2025 sus primeros cuatro años consecutivos de descenso poblacional desde comienzos de la década de 1960.
Aunque en 2024 se registró un leve repunte de los nacimientos, atribuido en parte al Año del Dragón y a embarazos aplazados durante la pandemia, los datos de 2025 volvieron a reflejar una caída.
En los últimos meses, las autoridades han acelerado otras medidas de apoyo, entre ellas la gratuidad del último curso de preescolar, la ampliación de servicios de guardería y planes para abaratar o cubrir el coste del parto dentro del seguro de maternidad, en un contexto de baja fecundidad, envejecimiento acelerado y reticencia de muchos jóvenes a casarse y tener hijos por los elevados costes de vivienda, educación y cuidados.