La portavoz del Ministerio de Exteriores Mao Ning recordó hoy, en respuesta a una pregunta sobre las declaraciones de Rubio, que las autoridades chinas consideran zanjada la cuestión relativa a la "agitación política ocurrida a finales de los años ochenta".
Mao aseguró que China seguirá avanzando por la senda del "socialismo con características chinas" y afirmó que "ningún país o fuerza puede detener el avance del pueblo chino".
La portavoz expresó la "fuerte insatisfacción y firme oposición" de Pekín e instó a Washington a dejar de utilizar la "democracia y los derechos humanos" como pretexto para intervenir en los asuntos internos chinos.
Rubio afirmó este miércoles que "ninguna cantidad de censura puede borrar el pasado" y aseguró que quienes sacrificaron sus vidas para defender la libertad de expresión y de reunión pacífica "algún día serán reivindicados".
El jefe de la diplomacia estadounidense señaló que este 4 de junio se cumplen 37 años desde que el Partido Comunista chino ordenó al Ejército actuar contra "miles de manifestantes pacíficos" en la plaza de Tiananmen y sus alrededores.
La noche del 3 al 4 de junio de 1989, soldados y tanques del Ejército chino se abrieron paso hasta la céntrica plaza de Pekín y las zonas circundantes, donde se manifestaban desde hacía semanas estudiantes y trabajadores que exigían el fin de la corrupción y una mayor apertura política.
La cifra de víctimas nunca fue revelada oficialmente por Pekín y diversas fuentes independientes la sitúan entre varios cientos y varios miles de fallecidos.
Las autoridades chinas evitan cualquier revisión oficial de aquellos hechos y mantienen una estricta censura sobre cualquier referencia pública al aniversario, incluidas las conmemoraciones que durante años se celebraron en Hong Kong y que dejaron de autorizarse tras la entrada en vigor de la Ley de Seguridad Nacional en 2020.