En una votación celebrada de madrugada, la Cámara Alta dio luz verde al paquete con 52 votos a favor y 47 en contra, sin ningún apoyo del Partido Demócrata y con un solo senador republicano rompiendo la disciplina de voto.
La medida canaliza los fondos hacia el Departamento de Seguridad Nacional, principalmente para reforzar las operaciones de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y las operaciones migratorias del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) durante los próximos tres años, hasta el final del actual mandato de Trump en enero 2029.
Uno de los puntos más polémicos es la ausencia de una cláusula para prohibir el fondo de 1.800 millones de dólares con el que Trump quería compensar a sus aliados que tuvieron procesos judiciales durante la Administración de Joe Biden (2021-2025).
Tampoco incluye fondos para financiar la seguridad del futuro y controvertido salón de baile que Trump ha insistido en levantar en la Casa Blanca.
El nuevo paquete se suma a los más de 150.000 millones de dólares en fondos para fuerzas de seguridad del Departamento de Seguridad Nacional aprobados por el Congreso en julio de 2025 como parte de la gran ley de recortes fiscal impulsada también por el presidente, lo que consolida a ICE y a CBP como dos de las agencias federales mejor financiadas del país.
Los demócratas rechazaron en bloque la iniciativa aprobada hoy por la Cámara Alta al considerar que carece de salvaguardas para limitar los poderes de los agentes migratorios y temen que derive en más abusos contra solicitantes de asilo y comunidades inmigrantes.
El proyecto de ley pasa ahora a la Cámara de Representantes, también bajo control republicano.
Si esta Cámara lo aprueba sin cambios sustanciales, el texto será enviado a la Casa Blanca para la firma del presidente.