"El presidente Emmanuel Macron y yo realmente no nos hemos tomado a la ligera esta cuestión del avión de combate franco-alemán", indicó Merz en la Feria Internacional Aeronáutica y Espacial (ILA) en Berlín, donde subrayó que ambos hicieron durante meses todo lo posible para facilitar un acuerdo entre Airbus y la francesa Dassault, que quería asumir el liderazgo del ambicioso proyecto que pretendía reemplazar a partir de 2040 a los Eurofighter y Rafale.
El canciller quiso dejar claro que la decisión tomada por ambos mandatarios el pasado viernes de poner fin al proyecto, conocido también como Futuro Sistema Aéreo de Combate (FCAS) y en el que también participaba la española Indra, no solo "desbloquea" un programa que estaba estancado desde hace años, sino que abre a la industria "nuevas posibilidades de avanzar en la construcción de aviones de combate modernos por otras vías", aseguró.
Además, en un intento de calmar las aguas, Merz recordó que el "verdadero núcleo" del FCAS continuará en la forma de un "sistema de sistemas europeo", una "gran oportunidad para un proyecto industrial de defensa franco-alemán de carácter estratégico para el futuro".
El FCAS es un "sistema de sistemas" en el sentido de que constaba de un caza de nueva generación que no verá la luz, pero también de otros elementos remotos, todos ellos conectados en tiempo real y trabajando como una única entidad, gracias a una nube de combate.
Además interconectaría con otras plataformas aéreas, terrestres, navales y satelitales.
La manera de llevarlo a cabo será elaborada por los ministros de Defensa de Alemania y Francia hasta el Consejo Ministerial que se celebrará en suelo germano en julio, explicó Merz.
Además, añadió, ambos gobiernos presentarán en esa reunión un plan de trabajo conjunto actualizado para la cooperación industrial en materia de defensa.
"Queremos hacer realidad unos pocos proyectos relevantes, pero que sean factibles, y que tengan un verdadero impacto en nuestra seguridad común y queremos también desarrollar una mejor gobernanza para nuestros proyectos", dijo el canciller.
Merz quiso además enfatizar que, en este contexto, ambos seguirán trabajando en la disuasión.
"Queremos seguir avanzando juntos con determinación en la implementación de la iniciativa del presidente Macron para la disuasión nuclear avanzada y habrá otros Estados europeos que participan en esta iniciativa. Seguimos una clara orientación franco-alemana, pero también europea", remachó Merz.
El canciller alemán hizo énfasis en la colaboración germano-francesa después de que algunas capitales europeas expresaran su inquietud por el fracaso del proyecto del caza de sexta generación, incluida España.
La ministra de Defensa española, Margarita Robles, lamentó el fracaso del proyecto FCAS, que se remontaba a 2019, y criticó que "se hayan antepuesto intereses de la industria a la seguridad de Europa".
"España necesita un avión de sexta generación, y Europa necesita programas conjuntos, mucho más en este momento en el que la protección del espacio aéreo es esencial", recalcó.
Aunque descartó una plataforma conjunta, apostó por buscar una solución común y señaló que existen "muchas alternativas" que Alemania, España y Francia tienen previsto abordar "en estos días".
Más taxativo se mostró el primer ministro belga, Bart De Wever, que lamentó el fracaso de FCAS y criticó la "pérdida de tiempo" y la "arrogancia" gala y germana.
"Pensar que puedes desarrollar un avión de combate por ti mismo o que puedes hacerlo más rápidamente por ti mismo es simplemente ignorar la realidad. ¡Es pura estupidez!", afirmó, en palabras recogidas por la cadena pública flamenca VRT.
Alemania tiene ahora tres alternativas, según Berlín: adquirir más F-35, ya sea como solución temporal o para otros fines, incorporarse a otro proyecto internacional que ya esté en marcha o desarrollar de forma independiente un avión bajo liderazgo alemán, encabezado por Airbus y otros socios.
El portavoz adjunto de la Cancillería, Steffen Meyer, dijo este miércoles que "en general" existe un interés en "soluciones europeas".
De momento está previsto que este jueves en la ILA la alianza "Team Gen 6" creada por la filial de Airbus en Alemania, Airbus Defence and Space, AUTOFLUG, Diehl Defence, HENSOLDT, Liebherr, MBDA, MTU Aero Engines y Rohde & Schwarz, anuncien más información sobre la propuesta presentado al Ministerio alemán de Defensa para desarrollar de forma conjunta un avión de combate nuevo.