Estos delitos incluyen insultos al jefe de Estado y los funcionarios, así como críticas sobre la actuación del Ejército ruso.
También se castigará la petición de sanciones contra Rusia o la comparación pública de la URSS con la Alemania nazi.
Los bienes incautados serán devueltos a sus dueños después de que paguen una multa, que podrá ser superior al valor de esos activos.
La ley, que fue publicada hoy en el portal oficial de información legal rusa, entrará en vigor el 1 de septiembre de 2026.