Según los medios británicos e irlandeses con presencia en Belfast, la policía ya ha utilizado cañones de agua para dispersar a los manifestantes en Sandyknowes, en las afuera de Belfast, después de que se congregaran unas 200 personas y lanzaran piedras y botellas contra la policía que trataba de contenerlos. Un camión de limpieza también resultó incendiado.
El portal Belfast Live asegura que la multitud que se enfrentó a la policía trataba de llegar con intención hostil al Hotel Chimney Court, lugar donde suelen alojarse los inmigrantes a la espera de que se resuelva su solicitud de asilo político.
La Policía de Irlanda del Norte (PSNI, en inglés) ya había alertado horas antes de que se han compartido datos de contacto y señalado viviendas donde habitan inmigrantes, incitando a nuevas protestas, tras haber recibido llamadas de familias, propietarios, vecinos y otros miembros de la comunidad local “que están angustiados como consecuencia de esta actividad irresponsable”.
También en Glengormley la policía utilizó cañones de agua, según la BBC. Otro lugar donde se reprodujeron los desórdenes fue en Newtownabbey, donde grupos de jóvenes encapuchados y vestidos de negro lanzaron todo tipo de objetos a la policía que había levantado una barrera para impedirles el paso.
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