Wiwa significa animal en kichwa y es un homenaje a la herencia cultural que entiende la profunda interdependencia entre la vida humana, la vida animal, las plantas, las montañas y el agua, explicó en un comunicado la organización, en el que precisó que esa mirada que inspiró relaciones basadas en el compartir y coexistir, es el eje conceptual que guía esta evolución.
Desde su instalación en Guayllabamba (cerca de Quito), en 1997, el Zoológico ha sido un espacio esencial para el rescate, rehabilitación y cuidado de fauna silvestre a nivel nacional, así como un punto de encuentro entre familias y naturaleza.
Ahora, ya como Wiwa, esos roles se potenciarán y el nuevo parque iniciará un proceso de evolución -que se extenderá durante los próximos años- basado en cuatro ejes.
Primero, de zoológico a Parque Refugio pues al histórico rol de centro de rescate se suman acciones inspiradas en refugios y reservas para especies rescatadas especialmente relevantes para la biodiversidad ecuatoriana: oso de anteojos, jaguar, cóndor andino, tortugas de Galápagos, tapir y el águila andina.
Esto implica cambios importantes en la infraestructura y en el actual refugio de la quebrada: un hábitat de más de 3.000 metros cuadrados en donde ya viven tres oseznas de anteojos, entre ellas la osa Sisa, donde se proyectan nuevos hábitats para animales andinos amenazados.
Más de mil personas, instituciones y aliados corporativos se sumaron a esta causa, logrando la construcción del hábitat adaptado a las condiciones ambientales y conductuales de la especie, con zonas de vegetación nativa, estructuras para escalar, áreas de descanso y espacios acuáticos que favorecen sus comportamientos naturales.
Asimismo, la ampliación y mejoras de recintos para grandes felinos y el hospital veterinario repotenciado de acuerdo a los desafíos contemporáneos.
Wiwa Quito asegura que desarrollará más y mejores experiencias inmersivas y educativas para impactar positivamente en la forma en que comunidades y familias se relacionan con la naturaleza.
De igual forma, el foco de acciones y contenidos de Wiwa está centrado en proyectos de conservación con énfasis en los vínculos entre animales y humanos.
La organización dice, finalmente, que llevará a Wiwa más allá del Parque Refugio y funcionará como un nodo que contribuya a la conservación y educación ambiental para la capital y el resto del país.
Martín Bustamante, director de Wiwa Quito, aseguró que "si la sociedad y los problemas cambian, las organizaciones que buscan hacer el bien también tienen que evolucionar para mejorar y estar a la altura de lo que estos desafíos demandan."
Con este proceso, Wiwa Quito busca consolidarse como un referente regional en conservación, educación y experiencias significativas, integrando conocimiento científico y saberes culturales que históricamente han concebido la relación con la naturaleza desde la interdependencia, el respeto y el reconocimiento.