Este y otros ataques han sido "instrumentalizados" por determinadas fuerzas que "han difundido discursos polarizadores contra comunidades, basados en la raza y la etnia, para incitar al odio y a la violencia", aseguró Türk en un comunicado.
Agregó que "la búsqueda de chivos expiatorios y la deshumanización son totalmente inaceptables", así como la quema de viviendas, los daños a la propiedad, la violencia y la intimidación dirigida contra determinadas comunidades.
El jefe de derechos humanos de Naciones Unidas también apeló a las empresas proveedoras de las redes sociales para que "se tomen en serio sus propias responsabilidades en materia de derechos humanos, en relación con los discursos de odio y la incitación a la violencia".
La provincia británica del Ulster vivió esta semana dos noches consecutivas de disturbios, instigados por grupos de extrema derecha a través de las redes sociales, por el apuñalamiento el 8 de junio de un hombre en Belfast por parte de un ciudadano sudanés, que ya ha sido acusado y permanece detenido.
Jóvenes violentos, muchos de ellos vestidos de negro y con el rostro tapado para no ser identificados, llegaron a incendiar viviendas donde se alojaban migrantes y solicitantes de asilo en la capital norirlandesa.