El mandatario presentó la iniciativa en Brasilia, a solo tres meses de las elecciones presidenciales, en las que el líder progresista buscará su cuarto mandato no consecutivo.
La iniciativa busca facilitar la compra de bicicletas eléctricas, motonetas, ciclomotores, motos eléctricas y motos flex producidos en el país, con el objetivo de renovar la flota nacional, mejorar la seguridad de los trabajadores y contribuir a la descarbonización de la movilidad urbana.
Podrán participar repartidores registrados en plataformas digitales desde hace al menos seis meses y con un mínimo de 100 entregas o viajes realizados, así como aquellos que cuentan con contrato laboral.
Cada beneficiario podrá financiar un vehículo nuevo, con plazos de hasta 48 meses y dos meses de carencia para iniciar los pagos.
La nueva línea de crédito, que será operada por el estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) con el apoyo de otras instituciones financieras, solo cobrará en torno a la mitad de los intereses comerciales actuales: 12,5 % anual y un punto menos (11,5 %) para mujeres.
Los vehículos deberán ser cero kilómetro y producidos en Brasil o vinculados a proyectos de inversión para fabricación nacional.
Según dijo el ministro de Planificación, Bruno Moretti, durante la presentación del nuevo programa, existe alrededor de un millón de trabajadores que utilizan alguno de estos motovehículos para ganarse el sustento en Brasil.
Lula ha multiplicado sus actos públicos desde que comenzó este año electoral para promocionar las acciones de su Gobierno en proyectos sociales, especialmente los relacionados con educación, salud y finanzas familiares.
Según las últimas encuestas, el jefe de Estado tiene seis puntos de ventaja sobre el senador Flávio Bolsonaro, hijo del exmandatario Jair Bolsonaro (2019-2022), en un eventual escenario de segunda vuelta de las elecciones de próximo 4 de octubre.