El presidente de la Unión Nacional de Educadores (UNE), Andrés Quishpe, señaló a la prensa que no descartan nuevas movilizaciones ante el alto tribunal, protestas permanentes ni impulsar un proceso de revocatoria de mandato frente al "abandono" que, a su juicio, el Gobierno mantiene hacia el sector social.
Además, advirtió de que esta marcha será una de varias acciones que anunciarán junto a organizaciones indígenas, sindicales y sociales, entre ellas la Confederación de Pueblos de la Nacionalidad Kichwa del Ecuador (Ecuarunari), la Confederación Nacional de Organizaciones Campesinas, Indígenas y Negras (Fenocin), el Frente Popular y colectivos de pacientes con enfermedades catastróficas.
El principal reclamo del magisterio es que se respete la jornada laboral establecida en la Constitución y en la ley, de 40 horas semanales y ocho horas diarias para los funcionarios, y que se amplíe el presupuesto destinado a la educación pública..
"Si hay más horas, entonces la ley es clara. El patrono tiene que pagar horas extra", afirmó Quishpe, quien aseguró que los docentes no se oponen a las actividades extracurriculares, sino a que estas impliquen una ampliación de la jornada laboral.
El dirigente sostuvo que las actividades los sábados no resolverán problemas como el reclutamiento de niños y adolescentes por grupos criminales, al señalar que estas situaciones ocurren "de lunes a domingo" y están vinculadas a condiciones sociales como la falta de alimentos y la migración de sus padres.