Los periódicos kuwaitíes Al Jarida, Al Anba y Al Seyassah, todos citando el boletín oficial kuwaití, indicaron que fueron emitidos ocho decretos en los que se informaron de la desnaturalización y retirada de la nacionalidad a todas esas personas de este pequeño país árabe del golfo Pérsico.
La gran mayoría de los afectados obtuvieron la ciudadanía a través de la naturalización por dependencia, es decir, porque sus cónyuges o familiares contaban con la nacionalidad, mientras que a unos pocos se la revocaron, sin dar motivos, en esta nueva ola.
Estos decretos llegan en un momento de gran tensión en Kuwait por la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán, así como por los ataques del país persa contra el vecino árabe, aliado de Washington.
Las autoridades kuwaitíes han revocado la ciudadanía kuwaití de decenas de miles de personas desde finales de 2024 mediante la aplicación retroactiva de modificaciones a la ley de nacionalidad, de 1959.
La revocación afecta principalmente a las mujeres que se habían naturalizado por matrimonio con hombres kuwaitíes, privándolas de sus derechos y del acceso a servicios esenciales, de acuerdo con Amnistía Internacional.
Uno de los casos recientes más sonados ha sido contra el periodista palestino-estadounidense Ahmed Shihab Eldin y sus dos hermanas, al ampararse en una ley que prohíbe la doble nacionalidad.
La decisión se produjo tras su detención de 52 días en Kuwait por haber compartido en redes sociales publicaciones y vídeos relacionados con el conflicto en Irán.
El pasado febrero, el gabinete de Kuwait aprobó enmiendas a la ley de nacionalidad del país, en la que reforzó la autoridad del gobierno para otorgar y revocar la ciudadanía, en medio de una represión contra los considerados críticos del gobierno.
Para las personas afectadas, las consecuencias de perder su ciudadanía y documentación significan la revocación de la identificación, pérdida del acceso legal a empleos, congelación de cuentas bancarias y la inminente amenaza de convertirse en apátridas permanentes.
Diferentes oenegés han advertido, por otro lado, que el Gobierno kuwaití ha intensificado las restricciones contra la comunidad apátrida de los bidún, personas de origen iraquí, sirio o de otros países árabes vecinos que llegaron a Kuwait tras el descubrimiento de los yacimientos de petróleo a finales de los años 1940 y, pese a que muchos de ellos llevan toda su vida en el país, carecen de nacionalidad.