La reunión entre Figuera y el presidente del Parlamento, el chavista Jorge Rodríguez, se dio luego de que la opositora volviera al país suramericano tras atender una invitación hecha, según dijo, por el Departamento de Estado de Estados Unidos para abordar la transición en Venezuela.
La Asamblea Nacional (AN) indicó, a través de un comunicado publicado en Telegram, que la mesa técnica y "política paritaria" contará con una agenda con "hitos y cronogramas concretos" que contribuirán al fortalecimiento de la democracia, la consolidación de la paz y la búsqueda de un futuro de bienestar y prosperidad para los venezolanos, sin revelar más detalles.
Previamente, en su llegada al Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, que sirve a Caracas, Figuera declaró a la prensa que se reuniría con el encargado de negocios de EE.UU. en Venezuela, John Barrett, y con Rodríguez.
En este contexto, indicó que está asumiendo una directriz "sobre una agenda que va a permitir a todos los venezolanos y a los medios de comunicación tener libertad de expresión" y que contribuirá a "dirimir las diferencias". La exdiputada fue trasladada en vehículos de la embajada estadounidense.
Figuera es la cabeza de lo que considera como el "último" poder "legítimamente" electo en Venezuela, en relación al Parlamento de 2015, que estuvo en control de la oposición hasta 2020, cuando se celebraron nuevas elecciones que no reconoció el antichavismo.
Sin embargo, un sector de la oposición mantiene una instancia parlamentaria paralela, que ha contado con el apoyo de Estados Unidos, y desconoce a la actual AN que aprobó leyes este año, como la de hidrocarburos, para incentivar la inversión privada y extranjera en el sector petrolero.
El conflicto entre el Parlamento opositor y el chavismo se remonta a 2015, cuando la oposición venezolana logró una histórica victoria en las elecciones legislativas al obtener la mayoría en AN.
Sin embargo, el Tribunal Supremo de Justicia suspendió la proclamación de tres diputados de Amazonas -lo que impidió la mayoría calificada de la oposición en la Cámara- y declaró a la AN en desacato, lo que limitó sus funciones.
En enero de 2019, la crisis política se profundizó cuando el entonces presidente de la AN, Juan Guaidó, se proclamó mandatario interino al considerar ilegítimo el segundo período de Gobierno del presidente depuesto Nicolás Maduro, una decisión respaldada por Estados Unidos y varios países, aunque el chavista conservó el control de las instituciones y las fuerzas armadas.
Esto dio pie a que ese Parlamento pasará a controlar activos venezolanos en el exterior, como la filial petrolera Citgo.
En 2021, tras las elecciones legislativas de diciembre de 2020, el oficialismo retomó el control formal de la AN.