En la celebración del Día del Orgullo, las calles del centro de Asunción se llenaron de color, banderas y personas ataviadas con llamativos trajes durante una marcha convocada bajo el lema 'Ni silencio, ni retroceso'.
Derlis Santiago, uno de los voceros de la Red Paraguaya de Artistas TLGBIQ+, organizadora de la marcha, indicó a EFE que Paraguay no cuenta con una ley específica que proteja a las diversidades sexuales del país contra todo tipo de discriminación.
"Estamos en un total desamparo porque más que nada necesitamos esta ley, porque sería una base fundamental y el principio para que los demás derechos sean concedidos", expresó el dirigente, quien sostuvo que la lucha contra la discriminación es una de las principales demandas del colectivo, incluso más urgente que otras reivindicaciones, como el matrimonio igualitario.
El proyecto de ley contra toda forma de discriminación fue presentado por primera vez en el Congreso de Paraguay en 2007, pero fue rechazado por el Senado en 2014.
Un año después se presentó una nueva versión de la iniciativa que aún sigue pendiente de tratamiento en el legislativo.
"Le exigimos al Estado que básicamente tengamos acceso a todos nuestros derechos y una ley contra toda forma de discriminación garantizaría eso", coincidió, por su parte, Augusto Mareco, miembro de la Junta Directiva de Amnistía Internacional en Paraguay.
Para Mareco "hay deudas pendientes con la comunidad trans", al señalar que el país no cuenta, por ejemplo, con una ley que permita el cambio de nombres, ni con garantías para el acceso a la educación, el trabajo, a la salud, como pruebas de diagnóstico de enfermedades de transmisión sexual, entre otros.
"Somos iguales en dignidad y derechos, que el amor al final gana y que el Estado tiene que garantizar que todos y todas puedan disfrutar de sus derechos humanos", refirió a EFE el activista.
Otra de las manifestantes, Milka Orrego, fundadora de la agrupación Pride Paradise, lamentó que en Paraguay "todavía no exista esa apertura hacia la comunidad LGTBI" y exhortó al Gobierno paraguayo a escuchar las demandas del colectivo.
"Queremos que Paraguay sea más libre, necesitamos esa libertad acá, tal vez hoy en día nos vemos más sueltos, nos podemos desenvolver un poquito más, pero todavía hay un poco de miedo", sostuvo.
La marcha del Orgullo concluyó en la céntrica Plaza de la Democracia con un festival artístico.