La obras para la desaparición de la Verja de Gibraltar avanzan: "Nadie se lo cree todavía"

La Línea de La Concepción (España), 27 jun (EFE).- Un "nadie se lo cree todavía" es el comentario que más se escucha junto a las obras que se llevan a cabo para que en unas dos semanas la Verja de Gibraltar, el que es considerado uno de los pasos fronterizos más pequeños del mundo, desaparezca y se convierta en una calle más.

Las obras para desmontar la Verja que separa España del enclave británico de Gibraltar, que en el lado español suponen una inversión de dos millones de euros, avanzan con el objetivo de que el próximo 15 de julio comience a aplicarse el acuerdo entre la UE y Reino Unido sobre el encaje del Peñón de Gibraltar tras el brexit, y la colonia británica pase a formar parte del espacio Schengen.

Gibraltar entrará a formar parte de este espacio de libre circulación de personas y mercancías al amparo de España, ya que Reino Unido no pertenece a esta alianza de 29 países europeos.

Las obras dejan ver ya la solución que, provisionalmente, se ha ideado para la presencia de policías españoles en los controles fronterizos de entrada y salida al espacio Schengen que pasarán a realizarse en el aeropuerto y el puerto de Gibraltar.

Para albergar esta presencia policial española en el aeropuerto, que ha levantado suspicacias en las largas negociaciones del acuerdo, se están construyendo dos anexos exteriores al edificio del aeropuerto que estarán comunicados a través de unos ventanales con el interior del aeródromo, y de una puerta que los agentes españoles sólo podrán usar para entrar en el recinto gibraltareño en situaciones excepcionales, según han explicado a EFE fuentes próximas al proyecto.

Tres agentes de la policía española estarán en uno de los anexos de control de entrada y otros tres en el de salida, visualizando desde esta suerte de "pecera" de unos once metros cuadrados, y a través de sus ordenadores, el paso de las personas por las máquinas del sistema biométrico de control en el espacio Schengen que se instalarán en el interior del aeródromo.

  La solución, según las mismas fuentes, es transitoria, porque está previsto que en el aeropuerto, que será de uso conjunto, se lleve a cabo una extensión ya en el suelo español.

  Casi un centenar de agentes de la Policía Nacional forman parte hasta ahora del dispositivo de control fronterizo del lado español de la Verja, a los que se suman los agentes de la Guardia Civil de la aduana. Un contingente que se verá reducido con el nuevo diseño de este paso.

  La desaparición de la Verja facilitará el paso a las entre 25.000 y 30.000 personas que cada día laborable transita por allí.

  Entre 10.000 y 15.000 son trabajadores que suelen pasar en las primeras horas de la mañana, y el resto miles de turistas de todo el mundo que llegan en autocares, coches o andando, a los que se suma el paso de los gibraltareños que pueden salir varias veces al día para ir, por ejemplo, de compras.

  Las obras avanzan sin que aún se haya anunciado la fecha de la firma formal del acuerdo, que debe ser antes del día 15, el día elegido para el inicio de su aplicación, ni cómo será el acto de la histórica retirada de las dos verjas metálicas, una del lado español y otra del gibraltareño, que en realidad conforman el actual paso.

  Su simbolismo en este espacio ya ha hecho que algunas asociaciones locales hayan ideado hacer una réplica, como recuerdo de un símbolo que, con su desaparición, marcará una nueva etapa en este enclave y pondrá fin al último escollo del brexit.

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