En un comunicado publicado en la red social X, la organización denunció que estas acciones fueron ordenadas por el jefe de las Fuerzas Armadas de Uganda, general Muhoozi Kainerugaba, hijo del presidente del país, Yoweri Museveni.
"El hijo del presidente continúa su campaña injusta y sin control de acoso e intimidación contra los medios independientes y la sociedad civil. Estos nuevos ataques contra medios de comunicación son un ejemplo de una represión que dura ya años contra la libertad de expresión y de asociación en Uganda", afirmó el director regional de AI para África Oriental y Austral, Tigere Chagutah.
Amnistía reclamó que el Ejército abandone "inmediatamente" las instalaciones de los medios afectados y "cese toda interferencia, intimidación o acto de represión contra periodistas".
Asimismo, instó a las autoridades a poner fin al "deterioro de los derechos humanos" en el país, abandonar las investigaciones "infundadas" contra activistas y liberar a todas las personas detenidas de forma arbitraria, entre ellas el líder opositor Kizza Besigye, su abogado Erias Lukwago y la veterana política Miria Matembe.
La ONG reaccionó así después de que Kainerugaba ordenara en la noche del pasado sábado el cierre del periódico Daily Monitor, la cadena NTV Uganda, las emisoras Dembe FM y KFM, la televisión Spark TV y el diario regional The East African, sin ofrecer explicaciones.
Según denunció el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), las fuerzas de seguridad ocuparon la sede del grupo Nation Media Group Uganda (NMG-U) en Kampala e impidieron la impresión del Daily Monitor y las emisiones habituales de radio y televisión.
La directora ejecutiva del grupo, Susan Nsibirwa, aseguró que la empresa sólo puede continuar informando a través de sus plataformas digitales y explicó que decidió ocultarse tras las amenazas de arresto y los mensajes publicados por Kainerugaba en la red social X.
"Vimos esas publicaciones y sugerimos que yo no estaba segura. No estoy en mi casa", declaró Nsibirwa al CPJ.
La responsable agregó que las fuerzas de seguridad retuvieron durante unas catorce horas a varios trabajadores de la empresa mientras tomaban el control de las instalaciones, aunque finalmente fueron liberadas sin presentar cargos.