En un comunicado, el Ministerio de Defensa rumano afirma que el artefacto, encontrado hoy por un residente de una localidad del condado de Tulcea, en el este del país y junto a la frontera ucraniana, fue asegurado por equipos especializados que aseguraron el perímetro del hallazgo y confirmaron la presencia de explosivos.
Las investigaciones apuntan a que el dron cayó en territorio rumano antes de las medidas de consolidación y adaptación de la defensa aérea adoptadas tras los "graves incidentes en Galati", la localidad rumana cercana a la frontera con Ucrania donde un dron ruso impactó contra un edificio residencial a finales de mayo, causando dos heridos.
El Ministerio de Defensa rumano considera que el aparato no tripulado fue usado "en los ataques perpetrados por la Federación Rusa contra la infraestructura portuaria ucraniana del pasado abril".
Desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania, con la que Rumanía comparte 650 kilómetros de frontera, drones rusos se han acercado o han invadido el espacio aéreo rumano con cierta frecuencia.
Solo en lo que va del presente año, las alarmas sonaron en 26 ocasiones, dando paso al despegue de aeronaves para proteger y vigilar el espacio aéreo.